Hoy puede ser un gran día (gracias a la píldora)
por Arturo Arriagada
Hoy puede ser un gran día. Con esta frase media upelienta es posible describir las consecuencias de un fallo que prohíbe la entrega de la píldora del día después. A través de los nuevos medios (YouTube, Facebook y Blogs) miles de ciudadanos están manifestando su opinión al respecto. Si bien este tipo de experiencias se asocian más al consumo (por ejemplo, ver www.reclamos.cl), lo de hoy debiera llamar la atención del gobierno, la clase política y los medios tradicionales (televisión y prensa escrita).
Aunque los nuevos medios no necesariamente promueven la participación ciudadana, si la marcha de hoy tiene éxito y logra convocar a miles de ciudadanos, sería un ejemplo interesante de analizar. Por esto hay que ponerle atención a lo de hoy. Si el gobierno quiere tomar el control de la agenda política y mediática, debiera tener en cuenta las necesidades, intereses y sueños de los ciudadanos. Ya que el gobierno de Bachelet no pudo cumplir con el denominado “estilo ciudadano”, el fallo del TC es un muy buen incentivo para aspirar a representar los intereses de la mayoría de los chilenos.
Si la marcha de hoy es exitosa en cuanto a convocatoria, sería un reflejo de un nuevo estilo de comunicación que se da a través de tecnologías que -ni el gobierno, ni los medios tradicionales- están utilizando correctamente. Pero lo más importante, demuestra que a la hora de comunicar -ni el gobierno, ni los medios tradicionales- están interpretando las visiones de mundo de los chilenos.
Arturo Arriagada I.
Adjunto algunos links que promueven la marcha de hoy:
http://movimientoanticoncepcion.blogspot.com/
Y el mail que convoca a la marcha:
INVITACIÓN A LAS MOVILIZACIONES
¡¡¡INDIGNATE, DIFUNDE, SÚMATE!!!
Como ya es sabido, un grupo de 36 diputados de derecha, respaldados
por la Iglesia Católica, presentaron ante el TC un recurso para
declarar inconstitucionales las Normas de Regulación de la
Fertilidad que el gobierno dictó el 2007, con el propósito de
proscribir no sólo la Píldora de Anticoncepción de Emergencia (PAE),
sino también la confidencialidad en la consejería sobre
anticonceptivos a menores de edad, los Dispositivos Intrauterinos
(DIU) como la T de cobre y la mayoría de las píldoras
anticonceptivas de uso regular. Esto es, casi la totalidad de los
métodos de anticoncepción con que cuentan en la actualidad las
mujeres de nuestro país.
Dado el revuelo social que causó esta noticia, el TC se vio obligado
a emitir hace unos días un comunicado. En él anunció que había
admitido la inconstitucionalidad de la PAE y de todos los
anticonceptivos que contienen levonorgestrel, que constituyen la
gran mayoría de las pastillas que son entregadas actualmente en los
consultorios. Manifestaron además que el fallo se limitaba a
prohibir su entrega en el servicio público de salud, quedando por el
momento estos fármacos a disposición en las farmacias para quienes
puedan pagarlos. Este hecho es de suma gravedad, pues implica un
alto costo para las mujeres con menos recursos, las cuales no
contarían con los medios para prevenir embarazos no deseados. A los
políticos que presentaron este recurso, a la Iglesia Católica y a
los miembros del TC parece no importarles el drama de la gran
cantidad de adolescentes que quedan embarazadas anualmente, sobre
todo en los sectores populares, las que tienen que asumir muy
tempranamente la maternidad y en un contexto de precariedad
económica. Tampoco les importa la gran cantidad de abortos que se
realizan las mujeres en la clandestinidad y en condiciones de
insalubridad, corriendo el riesgo de contraer graves infecciones, de
perder la vida o de ir presas, puesto que el aborto en Chile está
penalizado.
Por lo demás, si todas las evidencias científicas demuestran que la
PAE no es abortiva, ¿en base a qué criterios los miembros del TC
tomaron la decisión? Este fallo no tiene un carácter técnico, como
corresponde a las atribuciones jurídicas de esta entidad, sino que
es una decisión política que responde a criterios ideológicos y
morales. Es un acto arbitrario y además autoritario, en la medida
que pretende imponer la visión de una minoría en materia de
sexualidad y reproducción a toda la población, vulnerando nuestro
derecho a decidir sobre nuestra sexualidad, sobre la cantidad de
hijos que queremos tener y su espaciamiento. Se trata de la decisión
de personas -casi todos hombres de extrema derecha- que ni siquiera
fueron elegidas democráticamente, sino designadas para velar por la
Constitución heredada de la dictadura. Es por ello que rechazamos el
fallo del TC y nos levantamos para impugnarlo.
Es en este contexto que el Movimiento por la Defensa de la
Anticoncepción hace un llamado a todas y todos a movilizarse frente
a este tema y a sumarse a las acciones de repudio que estamos
realizando desde la sociedad civil. Como ciudadan@s no podemos
aceptar que se vulneren nuestros derechos sexuales y reproductivos y
debemos exigir que el Estado garantice los medios que nos permitan
tener relaciones sexuales seguras y placenteras, sin correr el riego
de un embarazo no deseado. Debemos exigir una sociedad democrática
donde se respete el derecho a decidir de las personas acerca de su
sexualidad.
¡¡Exijamos sexo seguro sin riesgo de embarazos no deseados, equidad
en el acceso a métodos anticonceptivos y una verdadera democracia!!
