TVN

22/9/2009 - To BBC or not to BBC

19 de Septiembre, 2009
To BBC or not to BBC
Arturo Arriagada
Revista Que Pasa

¿Es sostenible la existencia de un medio Público financiado por los ciudadanos? ésa es la pregunta que esconde una lucha de poder entre la BBC, sus competidores y la clase política en el Reino Unido.

En una reciente entrevista al diario The Guardian, Mark Thompson -director general de la BBC- lanzó una bomba al revelar la posible venta de una de sus filiales. Para muchos, esto huele a privatización de una empresa pública que se financia principalmente a través del TV Licence Fee, una cuenta anual de casi 135 mil pesos chilenos que pagan los ingleses para acceder a los contenidos de la BBC. Si esta discusión se diera en Chile sería como enfrentar la total privatización de TVN.

Pero las palabras de Thompson esconden un hábil discurso político: el que defiende la existencia de un medio de comunicación público -representativo de los intereses de los ciudadanos- y el que logró instalar en la agenda pública el debate sobre la viabilidad de privatizarlo.

Así lanzó dos golpes a sus principales enemigos. El primero lo recibió James Murdoch -hijo de Rupert y director del grupo mediático News Corp-, quien criticó la competencia desleal que la BBC genera debido a su método de financiamiento. Es cierto que las economías de escala y las audiencias masivas que logra la BBC distorsionan el mercado de la información, pero también ocurre entre privados en otros mercados de medios en el mundo. Por otro lado, los Murdoch intentan volver a cobrar por la información en internet. Allí la BBC tiene un liderazgo global y no piensa en cargarles a los usuarios el costo de la información online.

El segundo golpe les llegó a los tories ingleses, específicamente al hábil ministro en las sombras Jeremy Hunt. El TV Licence Fee es un impuesto y los conservadores son partidarios de disminuirlo. Para ello se han encargado de centrar la discusión pública en los altos salarios de las figuras de la BBC -cosa que es cierta- en tiempos de crisis económica. En total, la BBC recauda, a través de ese impuesto, 3.7 billones de libras anuales para producir sus programas. Gracias a eso ha logrado construir un capital simbólico y una marca sólida ante sus audiencias. Por ejemplo, entre 2 mil encuestados en agosto pasado por The Guardian, el 69% dijo confiar en la BBC.

Más allá de la privatización o no de la BBC, es importante rescatar la discusión respecto de una televisión pública de calidad y representativa de los intereses de sus audiencias. La BBC es una institución propia de una cultura política basada en el escrutinio público y el accountability, la que aspiramos desarrollar en Chile. Ahora que se decidió la norma de televisión digital -y especialmente en tiempos de campaña electoral- es hora de saber qué esperan los candidatos de los medios en Chile, si to BBC or not to BBC.

15/9/2009 - Prueba de cámara

15 de Septiembre, 2009
Prueba de cámara
El Mostrador
Arturo Arriagada
Universidad Diego Portales

Mientras no exista una entidad encargada de producir y regular los debates presidenciales en Chile, los chilenos seguirán sin la posibilidad de obtener información relevante para votar.

Así como las pruebas de cámara permiten elegir al mejor actor para interpretar un papel en una película, los debates presidenciales debieran ser una instancia para que los ciudadanos vean en acción a potenciales presidentes de la república para luego decidir por quien votar. Pero en Chile los debates parecen ser un encuentro entre miembros de la elite que interpretan siempre al mismo personaje que teme discutir y así diferenciar sus posiciones frente a los temas de interés público.

Hasta ahora los candidatos hacen oídos sordos ante esta situación porque saben que tienen una audiencia cautiva en los debates donde participan. Por ejemplo, el promedio de rating de los tres debates realizados durante la campaña presidencial de 2005 fue de 41 puntos (casi 2 millones de personas), casi lo mismo que el alcanzado por la serie "¿Donde está Elisa?" en las últimas semanas. En este contexto, candidatos y medios no saben -ni les interesa saber- de qué manera reaccionan las personas que presencian los debates. En tanto los ciudadanos tampoco tienen espacios para demandar mejoras en esta simulada instancia de deliberación pública.

Por lo mismo -para fomentar la verdadera discusión entre los candidatos y así disminuir las asimetrías de información entre los ciudadanos- los debates debieran ser producidos por una entidad independiente a los comandos y los canales de televisión. En el caso de EE.UU. -país al que los candidatos nacionales ponen especial atención al momento de diseñar sus campañas- existe la Commission on Presidential Debates (www.debates.org) que se encarga de producir tanto los debates como posteriores estudios para mejorar su efectividad.

Esta comisión ha llegado a interesantes conclusiones respecto a la utilidad de los debates para la ciudadanía. Por ejemplo, 1) más que cambiar posiciones, los debates reforzarían las ya existentes en los electores. 2) Los debates permiten a las personas identificar los principales temas de campaña, pero cuando aparece un candidato nuevo le prestan más atención y demandan más información del candidato desafiante por sobre el resto. 3) La discusión entre candidatos da más oportunidades para introducir temas tanto en la agenda pública como en la de los medios. 4) Las audiencias desconfían de las preguntas de los periodistas porque consideran que no necesariamente representan sus intereses.

Si hacemos un ejercicio simplista en función de estos resultados podríamos decir que en el debate de TVN 1) las posiciones iniciales de las audiencias no necesariamente van a cambiar, 2) los ojos estarán puestos en ME-O y sus temas de campaña por sobre el resto de los candidatos, 3) tan sólo la mitad del debate -donde se aceptan las réplicas- podrían convertirse en potenciales temas de la agenda pública y de los medios, 4) sólo las preguntas enviadas por el público podrían captar mayormente la atención de las audiencias.

En esta nueva campaña presidencial los candidatos pierden otra oportunidad para cautivar a nuevos electores y mejorar los procesos de participación política. Ante la ausencia de una comisión que raye la cancha tanto a los candidatos como a los medios durante los debates, los ciudadanos seguirán sin la posibilidad de ver por televisión una verdadera prueba de cámara para elegir a sus futuros gobernantes.

15/6/2009 - Medios fiscalizadores, mejor democracia

15 de Junio, 2009
Medios fiscalizadores, mejor democracia
Arturo Arriagada
El Mostrador

Cuando existen medios de comunicación fiscalizadores del poder político y económico, mejora la calidad de la democracia y los ciudadanos confían en sus instituciones. En vez de criticar a los medios, la clase política debiera buscar mecanismos para potenciar el rol fiscalizador de la prensa en una sociedad que lo pide a gritos.

A nadie sorprende el reportaje de Informe Especial sobre las andanzas de los diputados en el Congreso. Los honorables ya están bastante desprestigiados ante la opinión pública para causar ese tipo de reacciones. Lo que sí causa extrañeza son las críticas y silencios de la clase política -y de los propios periodistas- al rol fiscalizador de los medios de comunicación. Pese a ser una de las pocas instancias que tienen los ciudadanos de monitorear el actuar de sus representantes, la discusión se centró en los criterios periodísticos del programa. Más allá de las niñerías que se mostraron en pantalla -como las visitas a Facebook en plena sesión- el problema está en las omisiones a los conflictos de interés de los honorables, sus declaraciones de patrimonio y la eficiencia en el uso de recursos públicos.

Esas omisiones son las que impiden nivelar las asimetrías de información y que fomentan la desigualdad en los niveles de información de las personas. Al estar pendientes del número de diputados de derecha que salieron en el reportaje, los reclamos de algunos miembros del directorio del canal público -elegidos por cuoteo en el Congreso- sólo dan cuenta de su ignorancia frente a la necesidad de pluralismo, diversidad y fiscalización propias de una democracia representativa. Esa tarea recae en gran parte en los medios de comunicación. Así, una ciudadanía informada sobre el desempeño de las autoridades puede tomar mejores decisiones políticas a la hora de elegir a sus representantes.

Los medios de comunicación dicen deberse a sus audiencias. Esa declaración de principios se cumple al pie de la letra cuando se trata de entretención o fiscalización del sector público. Allí funcionan la competencia y las exclusivas en el mercado de la información. Ya que no le pueden dar con un garrote a quienes solventan sus costos, los medios se ven limitados de fiscalizar a empresas que tienen alto impacto público. Solo así se puede justificar la omisión de los medios en la colusión de las farmacias. Frente a ese hecho, las audiencias se enfrentaron a una publicidad engañosa que dice que los medios -al igual que los políticos- representan los intereses de la ciudadanía.

Pese a esas limitaciones, los medios también podrían dar mayores señales de transparencia para luego exigirla al sector público. La falta de competencia que se da en el mercado de la prensa escrita, así como los conflictos de interés políticos y empresariales asociados a la propiedad de los medios en el caso de la televisión, son tareas pendientes para quienes aspiran ser guardianes de la transparencia. Si a esto agregamos la escasez de indicadores de lectoría, rating y tendencia en la cobertura de los hechos noticiosos, terminan por dificultar a las personas la tarea de elegir la fuente de información que responda de mejor forma a sus intereses.

Estas limitaciones y omisiones en el trabajo de la prensa afectan la confianza ciudadana en los medios y su impacto en la calidad de la democracia. La última Encuesta Nacional UDP (2008) reveló sólo que un 36% de los chilenos confía en los diarios y un 39% en la televisión. Si bien es el medio que más utilizan para informarse, un 51% considera que las noticias de televisión son influyentes en las decisiones de las autoridades. Pero a la hora de fiscalizar, 7 de cada 10 personas cree que los medios aportan en la denuncia de escándalos, aunque sólo 5 de cada 10 considera que los medios transparentan el funcionamiento de la política.

El malestar social que se evidencia en la actual campaña presidencial también afecta a los medios de comunicación. Los candidatos podrían aprovechar esta instancia para proponer medidas que refuercen el poder fiscalizador de los medios y así estimular la confianza ciudadana en los distintos actores sociales. En el caso específico de TVN -dado que la transición se acabó hace un rato- una propuesta que establezca criterios de competencia y transparencia en la elección de los miembros de su directorio es un buen comienzo. También la creación de un fondo concursable para la realización de programas o reportajes de investigación que sean difundidos en TVN o La Nación y que apunten a la fiscalización de empresas de alto impacto público. Así será posible avanzar y corregir las asimetrías de información que afectan la calidad de la democracia y fomentan la desigualdad en Chile.

 

8/6/2009 - Rating electoral

08 de Junio de 2009
Rating electoral
Arturo Arriagada
El Mostrador

A la hora de saber lo que ocurre en el país, los noticieros televisivos se convierten en el mejor aliado de los chilenos. Por esta razón, la campaña presidencial se juega en las cajitas rectangulares. Así como las personas eligen ciertos canales para informarse, los noticieros también optan por algunos candidatos presidenciales a la hora de cubrir sus campañas.

La última encuesta del Consejo Nacional de Televisión (CNTV, 2008) reveló que -pese a la disminución en el consumo en los últimos nueve años- este medio sigue acaparando las preferencias de los chilenos. Además, el mayor tiempo de consumo televisivo se concentra entre las 21:00 y las 22:00 horas, periodo en que el 75% de las personas dijo ver noticieros todos los días para informarse de lo que ocurre en el país. Por lo mismo, la actual campaña presidencial se desarrolla en gran parte en los noticieros centrales. Allí los canales de televisión cubren la realidad en función de sus intereses económicos e ideológicos, además de intentar satisfacer la diversidad política y valórica de sus audiencias. Mientras que al aparecer en pantalla, los candidatos aspiran construir un lazo afectivo y racional con millones de electores.

Más allá del optimismo que pueden generar los nuevos medios en la actual campaña presidencial, la televisión -por masividad e impacto- sigue siendo la madre de todas las batallas. En la medida que los candidatos aparecen con mayor frecuencia en pantalla, es una señal que sus campañas están captando la atención de los medios y sus audiencias. Aunque el impacto de esas apariciones en los electores depende de cómo los medios los presenten. En ese proceso operan los filtros que aplican los medios en función de sus propios intereses editoriales.

De acuerdo a la frecuencia, hasta ahora los canales de televisión cubren a los candidatos presidenciales según lo que marcan en las encuestas. Un reciente monitoreo realizado por Conecta Media Research (www.conectaresearch.cl) durante Mayo reflejó que -de un total de 568 apariciones en los noticieros televisivos (centrales y de mediodía)- Sebastián Piñera fue el candidato que más presencia tuvo en pantalla (30%), seguido por Eduardo Frei (28%) y Marco Enríquez-Ominami (22%). Muy lejos, al igual que en las encuestas de opinión pública, están Adolfo Zaldívar (9%), Alejandro Navarro (6%) y Jorge Arrate (5%).

Aunque para el mes de Mayo no existen datos disponibles, en Abril fue posible comparar la frecuencia de cobertura que cada canal le dio a los candidatos. En promedio -de un total de 56 horas de noticieros- Sebastián Piñera fue el que más tiempo estuvo en pantalla en todos los canales (51%). Aunque le cueste creerlo al propio candidato de la Coalición por el Cambio, Chilevisión fue el canal que más tiempo le otorgó (55%), seguido por Canal 13 (54%), TVN (51%) y Mega (45%). Eduardo Frei apareció más en Chilevisión y Mega (41%), en tanto Canal 13 fue el canal que menos lo mostró (29%). Hasta ese mes, Marco Enríquez Ominami (MEO) acaparaba igual atención en los medios que en las encuestas sin superar los dos dígitos.

De acuerdo al segundo criterio, MEO se transformó en el niño mimado de los noticieros. Al igual que Lavín en 1999, sus habilidades comunicacionales y la novedad de su campaña han sido factores clave para superar con éxito el filtro de los medios. Durante el mes de Mayo, el candidato outsider de la Concertación generó reacciones extremas en las salas de edición de los noticieros televisivos. Si un 65% de la cobertura de su campaña fue neutra (versus un 70% en el caso de Piñera y un 72% de Frei), la cobertura positiva (23%) y negativa (11%) superó al resto de los candidatos. Piñera logró un 15% de menciones positivas y negativas, mientras Frei obtuvo el doble de cobertura negativa (18%) en relación al tratamiento positivo de los medios (9%).

Hasta ahora los canales de televisión están cubriendo a los candidatos a La Moneda según lo que dictan las encuestas. Pero aunque MEO aparezca con menor frecuencia que Piñera y Frei, logra obtener la mayor cobertura positiva. Ahora hay que ver qué tan efectivas serán esas apariciones para convertir el rating en 36 mil firmas que le permitan inscribir su candidatura.

10/4/2009 - ¿Se apaga la tele?

La guerra entre los canales de televisión está intensa. Más que antes porque las estaciones televisivas ya no tienen un poder de atracción sobre las audiencias como antes. Los hábitos de consumo televisivo de los chilenos están cambiando y eso la industria lo está sintiendo. Un interesante reportaje publicado hoy por Wikén de El Mercurio da cuenta de las distintas estrategias que los canales están desarrollando para poder mantener sus estructuras de costos y seguir sorprendiendo a sus públicos.

A.A

ELMERCURIO.COM

EL MAPA DE LOS CEREBROS DE LA TV

Viernes 10 de abril de 2009

La pantalla chica viven una velada guerra que parece teleserie y que ha dejado sorpresivas bajas: ejecutivos como Vicente Sabatini y Pablo Ávila fueron removidos de su Olimpo en TVN, y Vasco Moulian, del 13, está cambiando las reglas del juego. Este es el emergente mapa de los nuevos cerebros de la TV.

POR ESTELA CABEZAS A.

A fines del año pasado en TVN ya todos se habían dado cuenta. Pablo Ávila y Vicente Sabatini, director de producción y director de programación, respectivamente, trabajaban poco juntos. No había sinergia entre ellos. Tanto así que en más de una ocasión presentaron el mismo proyecto en forma paralela, para hacerlo uno con los equipos del canal y el otro con una productora externa. Estaba claro, algo en TVN no estaba funcionando.

Ávila y Sabatini llegaron con pocos meses de diferencia a ocupar sus respectivos cargos en el canal. Un cambio a la estructura que había impulsado el director ejecutivo, Daniel Fernández, los dejó con capacidad de tomar decisiones a ambos, pero sin que ninguno pudiera mandar sobre el otro. Los primeros meses, años incluso, la relación funcionó bien, lograron sacar adelante programas como "Pelotón" y la teleserie "Los Pincheira". En 2007 esta dupla ubicó a TVN en el primer lugar. Pero con el paso del tiempo ambos perdieron la capacidad de ponerse de acuerdo y trabajar juntos. Ya a mediados del año pasado las alarmas se encendieron. No sólo llegaban los mismos programas, el canal comenzó a perder la sintonía con el público y a aparecer en el segundo y tercer lugar en el ranking de los canales más vistos, justo cuando el 13 comenzó su repunte.

Daniel Fernández habló varias veces por separado con ellos. No hubo cambios. Finalmente, en diciembre del año pasado tuvo una conversación definitiva con los dos: les dijo que era urgente y necesario que trabajaran más coordinados. Ambos le respondieron que no, que el problema no era el trabajo en conjunto, sino que la estructura, que no funcionaba. Fernández, ya molesto por la situación, les dijo que él haría cambios de estructura, pero que obviamente los afectarían a ambos.

Ellos nunca imaginaron que ninguno de los dos seguiría en sus puestos. Cada uno por su parte creía que se iba a quedar con la dirección de programación y todo el poder sobre el otro. Pero Fernández ya tenía otra idea en la cabeza: había decidido sacarlos a los dos. El director ejecutivo se fue de vacaciones con la tarea de estudiar el organigrama que una empresa externa le había sugerido a René Cortazar años antes. También consultó otros manuales. A principios de marzo ya tenía una estructura nueva para presentar al directorio. De paso, ya había tanteado nombres y estaba seguro a quiénes quería, la periodista María Elena Wood, de larga trayectoria en TVN y quien fue recomendada por un cercano al director, y Bernardita Ibieta, una ex productora del "De pé a pá".

Todo sucedió rápido. El 12 de abril el directorio le aprobó los cambios, el 14 precerró las nuevas contrataciones y el 23 se las presentó al directorio.

Ambas ejecutivas, que fueron reclutadas en la lógica del trabajo conjunto que pueden llegar a hacer, aún no aterrizan en TVN. Lo harán el 2 de mayo, claro que esta semana ya tuvieron su primera reunión con los ejecutivos. Fue su apronte. Pero ninguna de las dos es una aparecida.

María Elena Wood lleva 26 años ligada a la televisión desde que en 1983 partiera junto a su amiga Mercedes Ducci, actual directora ejecutiva de Canal 13, como productora de "Temas" en el canal católico. Luego siguió trabajando siempre ligada al mundo audiovisual: fue productora de "El último grumete de la Baquedano", crítica de televisión, productora de "Nuestro siglo", del programa "Día a día", gerente de estudios de TVN y realizadora del documental sobre la vida de la Presidenta Michelle Bachelet. Ahora último estaba trabajando como productora ejecutiva de "Algo habrán hecho", un programa Bicentenario de TVN. Ibieta también era una conocida del medio. Dos años atrás había emigrado de TVN para trabajar en Endemol, cuando esa productora estaba con problemas. Y la sacó adelante. Luego de tener varios fracasos, ahora Endemol tiene uno de los mejores programas de la TV actual, "Cárceles", de CHV, además "De hombre al agua", "Policías en acción" y "El último pasajero".

"La partida de Pablo Ávila al único que favorece es a Canal 13 porque puede hacer una productora y venderles la teleserie. A Quena Rencoret se le vence el contrato este año", dice una fuente de TVN. Pero a pesar de que en un principio Ávila había dicho que se iba, porque encontraba una traición lo que había pasado, la oferta que le hicieron en TVN es atractiva y aún la está pensando. Está evaluando las dos opciones. Por un lado hacer una productora con Gonzalo Wood ("Mucho gusto") o aceptar ser el productor ejecutivo del área dramática, además de estar al mando de la alianza que harán con Telemundo para hacer teleseries en Chile para el mercado latino.

Vicente Sabatini aún no dice si se va o no; le ofrecieron hacer una teleserie histórica. 'A él le gusta la idea, pero está muy dolido, siente que las confianzas están quebradas', dice un ejecutivo de TVN .

EL TRABAJÓLICO. Vasco Moulian, 36 años, actor de profesión, empresario de uso y director de programación reciente, duerme poco, no más de cinco horas diarias. Es lo que podría llamarse un trabajólico. Se levanta a las cinco de la mañana y durante el día no descansa. Reuniones, llamadas por teléfono, muchas pasadas por el switch y peleas varias son parte de un día de trabajo de este ejecutivo que tiene a Canal 13 en el primer lugar de audiencia a punta de una parrilla tan sorprendente como cambiante.

Una estrategia que ha recibido tantos aplausos como pifias, de su propio canal y de la competencia. Porque el estilo Moulian es agresivo, y en una industria que tenía relegada las peleas a la farándula y a sus rostros menores, que un ejecutivo llegue a cambiar las reglas del juego - léase programar maratones de "Los Simpson", atrasar el inicio de su noticiero, levantar una teleserie porque no tiene buen rating y contraprogramar mañana, tarde y noche su reality-caballito de batalla, con el único fin de ganar- es algo que espanta.

"Por primera vez en la historia de Canal 13 la competencia no es hipócrita", dice una fuente de esa estación sobre la delirante energía que recorre los pasillos y que los tiene a todos mirando el resultado de sus competidores. Porque no es un secreto que Moulian es un obsesivo del people meter online: tiene en su teléfono, al igual que otros cinco ejecutivos del canal, el vaivén del rating diario, inmediato. El minuto a minuto. Una herramienta que consulta a cada rato y que le sirve para tomar decisiones en, literalmente, el momento: con esas información llama a los directores de programas y al switch desde donde se controla la programación, para decir que un programa se alargue, se acorte o simplemente se levante, como ocurrió con la teleserie argentina de Benjamín Vicuña. Muchas decisiones las toma solo. "Lo llaman hasta de prensa para preguntarle cuál es el momento más adecuado para lanzar los extras. Es increíble. Y él contesta siempre". Un estrés nada de fácil y que ya tiene su marca física: ya casi no le quedan uñas.

En una época desesperada, con cada vez menos televisores prendidos, una búsqueda del liderazgo perdido y el cambio del comportamiento del mercado (las audiencias tienen más donde elegir, está la explosiva penetración del cable y el Transantiago alteró para siempre la manera en que se consume la TV), la llegada de Vasco Moulian parece ser una respuesta.

Porque en la práctica, este huracán Moulian ha dado resultado. Canal 13 tiene por primera vez en dos años el primer lugar entre los canales más vistos durante tres meses seguidos: enero, febrero y marzo de 2009. Una gran hazaña que tiene a todos los detractores del director, que no son pocos, asumiendo su derrota. Como dice un director de programa del 13: "No me gusta nada lo que hace, pero le está resultando, qué se le va a hacer". Y lo que no gusta, dicen, es, primero, que Moulian quiera ganar a toda costa, sin importarle si lo hace con un capítulo de un envasado, un concierto o el simple perilleo que implica alargar o acortar los programas para lograr una mejor cifra. "Vasco le está haciendo daño al canal. Sólo se preocupa de ganar ahora, en el corto plazo, pero qué va a pasar cuando no tengamos un reality y todos los rostros estén venidos a menos. No tienen programas nuevos y sólo se sostienen en '1810' y el fútbol. En todo el resto le va igual que antes", comenta un director del 13.

Pero así como hay algunos que lo critican, otros lo apoyan. Es muy cercano a Mercedes Ducci, quien admira de él su capacidad de motivar y de programar. Porque se sabe, Moulian siente el rating como el voto de la audiencia. Además es un tipo disciplinado en el área editorial. Nunca, dicen en el 13, se le verá dar una pelea por mostrar algo que esté, ni siquiera, un poco reñido con la línea del canal. Eso da tranquilidad a la Universidad Católica y también a los ejecutivos y al Consejo.

Pero el ímpetu de Moulian también le ha traído enemigos profesionales. Una de ellas es Verónica Saquel, la directora del área dramática de Canal 13, quien ha resentido el cómo se hace televisión en el 13 ahora: por ejemplo, lanzando "Cuenta conmigo" sin campaña publicitaria. Entre ambos hay diferencias profundas. Ella cree que la TV se construye sobre los hábitos de la gente, mientras que Moulian cree que la gente ya no espera la TV como antaño, porque llega tarde mal y nunca a su casa. Los horarios han cambiado y lo que hay que hacer es sorprender a la audiencia cada día. Y que cuando el público se aburre hay que cambiarle rápidamente el eje sin detenerse a contar las bajas.

Las bajas en este caso podrían ser los rostros que están dedicados a hacer continuidad entre una cápsula de humor y otra (caso Diana Bolocco y "Alfombra Roja") o los programas que no salen al aire (como el especial de prensa que saldría al aire luego del partido Chile-Uruguay y que tras el empate simplemente se canceló, dejando a todos los invitados maquillados).

Porque como dice un ejecutivo de TVN: "Lo que tiene Vasco es un estilo nervioso táctico que vino para quedarse. Si las audiencias masivas son tan esquivas, hay que aprender a reaccionar". Y eso es lo que todos quieren hacer ahora.

EN BAJA Y EN ALZA

EN LA TV

Docudramas como "Mea culpa" y "Enigma".

Docurrealities como "Cárceles", "Nadie está libre".

Los estelares, por costos de producción.

La televisión fácil, como "La muralla" y "Los secretos del mago", de Mega. Cuestan poco y rinden.

Películas. Ya no marcan los ratings de antes. Lo mismo que las series. "Lost" fue el último éxito, el resto sobrevive. Incluso "Doctor House".

Las teleseries nocturnas. Tocan otras temáticas y el público las valora. Viene "¿Dónde está Elisa?" y Chilevisión está haciendo una de prostitutas.

Las teleserie de la tarde. Han perdido su importancia y convocatoria. Ya no son un pilar de la programación.

Programas cortos como "Caso cerrado" o el matinal de Chilevisión.

Los franjeados. Nadie, excepto TVN, tiene un programa que dure cuatro horas. "Buenos días a todos", que es el líder en su horario, compite desde las 8 de la mañana a las 12 del día con 11 programas.

QUIÉN ES

EL CORAZÓN?

Canal 13 y TVN son amigos a veces (Festival de Viña) y competidores siempre. Basta que alguien llegue a revolver el gallinero para que se acuerden de eso.

La pelea-pelea ahora se está dando en las noticias. Porque "24 horas" es el último bastión que le queda a TVN. Por eso, la estrategia que ha usado Canal 13 de alargar la teleserie y empezar las noticias 12 o 13 minutos después de las 9 de la noche, para lograr que su nuevo noticiero, conducido por Iván Valenzuela y Soledad Onetto, repunte en sintonía, en el 7 la encuentran efectista.

Igual que esa publicidad que ha tapizado los medios de comunicación sobre quién va primero en esta guerra por las noticias y que da por ganador a "Teletrece", claro que usando las cifras de la semana que transmitieron los partidos de la selección chilena.

Pero eso no es todo. El 13 mandó a hacer una publicidad que aludía a que eran primeros en el corazón de los chilenos y en el rating. Un corazón con una leyenda similar ya la había usado el año pasado TVN. Por eso el director Daniel Fernández llamó a Mercedes Ducci para decirle que sacara esas imágenes de pantalla y de la prensa, de lo contrario presentaría el caso al Consejo de regulación publicitaria. Ella le contestó que sus abogados creían que no había falta, por lo que seguirían usándolo. El caso ya llegó al Conar. Ya veremos quién gana.

7/8/2008 - Salir del closet

Salir del closet
Arturo Arriagada
Escuela de Periodismo
Universidad Diego Portales

En Chile ver a artistas apoyando a políticos en periodos electorales es un símbolo más propio de la Concertación que de la Alianza. Lo que en EE.UU. se conoce como "endorsement" -el respaldo de personalidades del espectáculo a candidatos en tiempos de campaña- es una herramienta que la derecha chilena debiera explorar. Aunque la democracia promueve este tipo de instancias, en Chile todavía cuesta imaginar que los artistas salgan del closet para apoyar a Piñera.

Cuando Joaquín Lavín apareció en 1999 acompañado por la cantante Myriam Hernández en sus actos de campaña, muchos pusieron cara de asco. Era la primera vez que una artista de gran popularidad se abanderaba con un político de derecha en el Chile post Pinochet. Y si bien la letra de su canción más popular -El hombre que yo amo- funcionaba como una especie de jingle del entonces candidato presidencial, ninguno de los dos se vio beneficiado por la colaboración. La prensa criticó el ingreso de Hernández a la política y Lavín no logró llegar a La Moneda. Lo mismo ocurrió en 2005 cuando Lavín reclutó al actor Vasco Moulian. El director de teatro infantil más exitoso del país provenía de una familia tradicionalmente asociada a la izquierda, lo que fue despreciado por los medios y el mundo de la cultura.

En la carrera por la presidencia de EE.UU., la popular animadora de televisión estadounidense Oprah Winfrey -una especie de Don Francisco gringa- irrumpió en la campaña de ese país llamando a votar por el candidato demócrata Barack Obama. Una reciente investigación de la universidad de Maryland demostró que el apoyo de Winfrey le permitió a Obama captar alrededor de un millón de votos. Es lo que los gringos llaman "endorsement", es decir, el respaldo de figuras públicas reconocidas por la opinión pública a candidatos políticos sedientos por captar nuevos adherentes.

En Chile tanto en dictadura como en democracia, los medios de comunicación - especialmente TVN - han sido una importante plataforma para convertir a los artistas en actores influyentes. Si bien es común asociar a los artistas con ideas más liberales que conservadoras, los casos de "respaldos" de figuras provenientes del mundo cultural y artístico se han convertido en un capital más propio de los candidatos de la Concertación que de la Alianza.

Aunque en la franja del Sí aparecieron cantantes como Rodolfo Navech, Patricia Maldonado, Los Huasos Quincheros, Paz Undurraga o Antonio Zabaleta, sus voces no sumaron votos para que Pinochet siguiera en el poder y tampoco trascendieron artísticamente después de lo ´90. En tanto los actores y músicos que aparecieron en la franja del No y en las posteriores campañas de la Concertación, son los mismos que han aumentado el consumo cultural de los chilenos -en parte- gracias a la difusión que han tenido en los medios. Algunos ejemplos exitosos de "endorsement" concertacionista son los del grupo de teatro Ictus llamando a votar No, el actor Pancho Reyes apoyando al entonces candidato Ricardo Lagos, hasta Álvaro Henríquez haciendo lo suyo con Bachelet.

Independiente de la realidad electoral de cada país, un "respaldo" exitoso depende de la masividad y aceptación por parte del electorado del personaje que lo realiza. El "endorsement" en Chile refleja que los artistas que apoyan a la Concertación al parecer tendrían una trayectoria artística más reconocida por la ciudadanía, permitiéndoles transmitir mejor su mensaje al electorado. En ese acto de respaldar también hay una apuesta del artista para aumentar su propio rating. Tiene onda ver a un rockero apoyando al candidato de turno, no así al rockero apoyando a un candidato que está en contra de la "píldora". Si bien la Concertación puso de moda el apoyo del mundo de la cultura y las artes -como ellos mismos lo bautizaron-, también se anotó una gran victoria. Los casos de Myriam Hernández y Vasco Moulian reflejan la tensión que genera en la opinión pública que un artista se vincule con posiciones políticas de derecha.

En este contexto, el desafío para la derecha chilena es lograr el "endorsement" de alguien como Oprah. Así podrá aspirar a ampliar el perfil de adherentes en una futura elección presidencial cada vez más incierta. Por ello, Sebastián Piñera debiera estar más interesado en obtener el respaldo de Felipe Camiroaga o Don Francisco - los animadores más populares del país- que el del presidente de Colombia. Pero todavía es mayor el costo para Camiroaga sacarse la foto con Piñera.

Porque en Chile -a diferencia de EE.UU.- la cultura del "endorsement" es un símbolo propio de la Concertación, cuyo antecedente histórico está en la campaña del Sí y el No. Lo que ha sido mérito de la coalición de gobierno debiera ser un incentivo para la Alianza. Esto con el fin de sacar del closet a aquellas figuras del espectáculo cuyo apoyo puede valer más que un millón de amigos en Facebook.

 

3/7/2008 - El "poder" de la TV

La televisión es el medio de comunicación que más utilizan los chilenos para informarse. Y también es una industria que genera millones de dólares. Pero la televisión abierta en Chile -ad portas de la nueva norma de televisión digital- está intentando diversificar sus negocios y adaptarse al nuevo escenario comercial y segmentado de la era digital. En este reportaje publicado por la nueva revista Poder, se analiza el estado de la industria de televisión abierta en el país. El gran dato de este artículo es que el rating promedio de los 20 programas más vistos en los últimos dos años en televisión ha disminuido en un 27%. Importante cuando el producto estrella de la TV para los avisadores son las audiencias masivas.

Arturo Arriagada I.

3/6/2008 - La culpa no es del chancho

La reciente muerte del General Bernales sacó a relucir la peor cara de los medios de comunicación y sus audiencias. Mientras tuvieron la oportunidad de informar lo que significa ser carabinero en Chile, los medios optaron por crear noticias basadas en el llanto y la emoción de la gente. Pero cuando alrededor de un millón de personas siguió por televisión el funeral de Bernales, los medios no tuvieron incentivos para renovar sus pautas noticiosas y estimular a nuevas audiencias.

Arturo Arriagada I. 

26/3/2008 - Medios populistas

Si los medios de comunicación chilenos tuvieran que ejercer un tipo de liderazgo político, serían representantes del populismo. Aunque su discurso se centra en defender los intereses ciudadanos -fiscalizando el rol del gobierno y los abusos de poder- a veces no practican lo que predican. Ya que esta industria posee escasos indicadores para evaluar su desempeño, el ciudadano libre e informado que promueven se ve impedido de ejercer ese derecho al momento de elegir un medio para informarse.

Arturo Arriagada I.

28/12/2007 - Se acabó 2007 y feliz 2008

A todos los lectores de Antimedios feliz 2008. Si hacemos un resumen del 2007, les puedo contar que a este sitio subí 24 columnas escritas por su editor, además de enviar un total de 60 artículos y columnas relacionadas con comunicación política, medios masivos, sociedad y nuevas tecnologías.

Agradezco el tiempo y lectura de estos envíos para analizar el rol de los medios en nuestra sociedad. Para despedir el 2007 les envío un artículo publicado ayer en EMOL con los datos de la Encuesta de Fundación Futuro y la evaluación de los medios y sus propuestas en Chile durante el año que se acaba.

Arturo Arriagada I.  

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