5 de Enero, 2010
Victimización como polÃtica comunicacional
Arturo Arriagada
El Mostrador
Los altos niveles de aprobación a la gestión de Michelle Bachelet han sido atribuidos al manejo económico de su gobierno, pero también se deben a su capacidad para construir una polÃtica comunicacional basada en la victimización de su figura. Bachelet fue la primera mujer en llegar a La Moneda -y probablemente asà quedará en los libros de historia- pero también una vÃctima de la Concertación y de una forma de hacer polÃtica que no era santo de su devoción y que terminó usando a su favor.
Para destacar sus fortalezas y minimizar debilidades, los gobiernos definen una polÃtica comunicacional. Esta es una especie de GPS que los sitúa en el tiempo y espacio polÃtico para hacer públicos sus objetivos - es decir, lo que quieren hacer- y los mecanismos para lograrlo -a través del diseño e implementación de polÃticas públicas-. Ya que los medios de comunicación se han convertido en el espacio a través del cual la opinión pública evalúa el desempeño de los gobernantes, la polÃtica comunicacional de un gobierno apunta a superar el filtro de los medios para dar a conocer sus logros a la ciudadanÃa. Por esto una alta aprobación presidencial -en parte- se debe a una eficiente polÃtica comunicacional.
En su primer año de gobierno, Michelle Bachelet tuvo serios problemas para echar a andar su polÃtica comunicacional. La promesa de un gobierno ciudadano, sin que nadie se repitiera el plato y en torno a cuatro proyectos -reforma previsional, reforma educacional, fomento a la innovación y mejoramiento de la calidad de vida- se vio frenada por conflictos polÃticos que cuestionaron su liderazgo. Las protestas estudiantiles y el desastre de Chiguayante -donde familiares de vÃctimas de aluviones increparon a Bachelet frente a las cámaras de televisión- fueron crisis que reflejaron las primeras señales de incongruencia en su gobierno. Su programa de gobierno y la desordenada polÃtica comunicacional para difundirlo eran más bien una serie de intenciones que no se materializaban en logros concretos. Si para llegar a La Moneda prometió gobernar con los ciudadanos, Bachelet optaba por culpar a sus ministros, demorándose en la toma de decisiones y -muchas veces- escondiéndose de los conflictos.
Pero la polÃtica comunicacional de Bachelet tiene un antes y un después de su célebre expresión del femicidio polÃtico. Con esa analogÃa intentaba posicionarse como vÃctima de una forma de hacer polÃtica en la que no lograba encajar. En ese momento -septiembre de 2007-sólo alcanzaba un 35% de aprobación. Ya habÃan pasado las protestas estudiantiles, el cartillazo a sus ministros y la crisis del Transantiago con la frase del instinto incluida. Su liderazgo era poco comprendido por los chilenos y las cúpulas de los partidos de la Concertación se enredaban en sus propios conflictos de identidad. Bachelet iba en su segundo cambio de gabinete y claramente su corazón socialista no bombeaba lo suficiente como para hacer realidad las promesas de un gobierno ciudadano, desde abajo hacia arriba, más incluyente.
Después de su denuncia pública en contra de la violencia polÃtica de la cual era vÃctima, Bachelet encontraba una brújula para refundar su hasta entonces dispersa polÃtica comunicacional. La idea de ser vÃctima de una forma de hacer polÃtica que ella no pudo cambiar le daba un relato a la segunda mitad de su gobierno. Bachelet comenzó a proteger su figura -y de paso minimizar sus errores- culpando silenciosamente al sistema polÃtico y a los partidos de la Concertación. Y asà lo entendieron los chilenos, quienes comenzaron a ver que las intenciones de Bachelet -y sus logros- respondÃan a un estilo de gobierno muy distinto al de sus antecesores.
La crisis económica y la decisión del ministro Velasco de ahorrar para los tiempos de vacas flacas solo vino a reforzar la polÃtica comunicacional de Bachelet. Independiente de los bajos niveles de crecimiento económico del paÃs, Bachelet tenÃa una gran billetera para aumentar los niveles de gasto social. Asà se encargó de comunicarlo, retomando su promesa de gobierno de construir una red de protección social iniciada con la educación preescolar y la reforma previsional. En ese contexto, Bachelet se anotó un triunfo al lograr que los candidatos presidenciales hablaran sin atorarse de "más Estado" y "protección social".
Pero la polÃtica comunicacional de Bachelet también ha estado llena de contradicciones. Si bien fue consecuente al no rendirle funerales de Estado a Pinochet, muchas veces confundió la simpatÃa con la farándula. Bachelet terminó recibiendo en La Moneda a más artistas internacionales que a representantes mapuches o deudores habitacionales. En su posición de vÃctima y espectadora -pese a los altos niveles de aprobación a su mandato- Bachelet siguió en su aislamiento de los conflictos polÃticos, evitando dar conferencias de prensa y responder las preguntas de periodistas.
Las polÃticas comunicacionales de los gobiernos van adaptándose a los contextos polÃticos y económicos del paÃs. Al mismo tiempo permiten comunicar los objetivos y logros de un gobierno. La crisis económica, las primarias truchas de la Concertación y la baja votación de Eduardo Frei, terminaron por reforzar la polÃtica comunicacional de Bachelet basada en la victimización de su figura. Más allá de sus errores y omisiones como gobernante, los chilenos terminaron queriendo a Bachelet gracias a una polÃtica comunicacional que la presentó como vÃctima de un contexto polÃtico que le hizo la vida imposible. El "femicidio polÃtico" contribuyó a definir un estilo de gobierno que interpretó los miedos y preocupaciones de un paÃs ansioso por más inclusión. Asà Bachelet estableció un vÃnculo poderoso con los chilenos cuyo mejor ejemplo son los niveles de aprobación a su figura y la probable derrota de la Concertación el próximo 17 de Enero.

Si bien el articulo recoge algunos hitos importantes del antes y el después de la polÃtica comunicacional de Bachelet, no se debe dejar flotando irresponsablemente la idea de que sus logros polÃticos concretos en el desarrollo de una polÃtica de protección social inédita en nuestro paÃs, se deben a su educación Germana, y a su temple como mandataria.
Ella fue capaz de hacer frente a las crisis al inicio de su gobierno, no haciendose la vÃctima, sino dando la cara y generando soluciones reales, mensurables en plazos definidos.
Todo esto no es producto de una acertada campaña comunicacional, sino del coraje de una mujer, que supo enfrentar su rol de estadista con visión de paÃs.
Gracias.
Si bien el articulo recoge algunos hitos importantes del antes y el después de la polÃtica comunicacional de Bachelet, no se debe dejar flotando irresponsablemente la idea de que sus logros polÃticos concretos en el desarrollo de una polÃtica de protección social inédita en nuestro paÃs, se deben a su educación Germana, y a su temple como mandataria.
Ella fue capaz de hacer frente a las crisis al inicio de su gobierno, no haciendose la vÃctima, sino dando la cara y generando soluciones reales, mensurables en plazos definidos.
Todo esto no es producto de una acertada campaña comunicacional, sino del coraje de una mujer, que supo enfrentar su rol de estadista con visión de paÃs.
Gracias.
Si bien el articulo recoge algunos hitos importantes del antes y el después de la polÃtica comunicacional de Bachelet, no se debe dejar flotando irresponsablemente la idea de que sus logros polÃticos concretos en el desarrollo de una polÃtica de protección social inédita en nuestro paÃs, se deben a su politica comunicacional, sino mas bien a su educación Germana, y a su temple como mandataria.
Ella fue capaz de hacer frente a las crisis al inicio de su gobierno, no haciendose la vÃctima, sino dando la cara y generando soluciones reales, mensurables en plazos definidos.
Todo esto no es producto de una acertada campaña comunicacional, sino del coraje de una mujer, que supo enfrentar su rol de estadista con visión de paÃs.
ok, concordando en algunos hitos y pasajes recordados, tb es cierto que precisamente porque su pol. comunicacional fue erra'tica y a veces confrontacional con lso medios, por ej., lo cierto es que el "feno'meno" Bachelet se explica -creo- por otros motivos mucho + profundos que los que hasta ahora hemos podido intuir o detectar. efectivamwente, esta' la pol. social. menos rutilante y no siempre foco de la agenda d elos medios, creo que ha dado frutos (en terminos de aprobacion) en la ciudadania. pero tb creo que hay que indagar en el efecto simbolico de tener a una mujer como BAchelet en la presidencia (mujer, separada, madre de familia... ) eso esta' por investigarse aun en los sedimentos de la ciudadania.
finalmente, no hay que perder de vista el contexto de la coalicion. efectivamente, el desorden de la concertacion es el medioambiente en el que le toco' (sobre)vivir a Bachelet. y esa es otra discusio'n.
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