Nada contra los pokemones, hay que recordar que todos en la adolescencia nos sentimos incomprendidos, a algunos los tildaron de ser parte de la generación X, a otros les dijeron "nerds" o "taquilleros", etc. El asunto es que ninguno de nosotros -a diferencia de los pokemones- tuvimos presencia en los medios de comunicación. A lo más algún miembro del "clan infantil" en Sábados Gigantes. Como los medios quieren mostrar lo que pasa en la calle, junto con la intimidad de las personas, los pokemones son perfectos para este verano que se acaba. Pero también este hecho da cuenta de dos cosas. En primer lugar, la ausencia de discurso en este grupo que es bastante cómoda para los medios y la sociedad en sí. No cuestionan, no protestan por cambios, etc. Y en segundo lugar, los "pokemones" sí forman parte de la sociedad y sólo se peinan distinto. No son outsiders. Van al mall, al cine, al colegio, etc. Y allí los medios tratan de "mostrarlos" siendo funcionales a nuestra sociedad: la de consumo. Ya hay programas dedicados a los pokemones como "El diario de Eva" en Chilevisión y catálogos de multitiendas con ropa "pokemona".
Este artículo en una versión resumida fue publicado ayer en La Tercera. Allí, el sociólogo Rodrigo Larraín explica por qué los "pokemones" no son una tribu urbana como los medios la han querido bautizar.
