Si los medios de comunicaci贸n chilenos tuvieran que ejercer un tipo de liderazgo pol铆tico, ser铆an representantes del populismo. Aunque su discurso se centra en defender los intereses ciudadanos -fiscalizando el rol del gobierno y los abusos de poder- a veces no practican lo que predican. Ya que esta industria posee escasos indicadores para evaluar su desempe帽o, el ciudadano libre e informado que promueven se ve impedido de ejercer ese derecho al momento de elegir un medio para informarse.
Arturo Arriagada I.
