20 de Abril de 2009
Opini贸n-El Mostrador
Generaci贸n perdida
Arturo Arriagada*
El 脥ndice de Generaci贸n Digital (IGD) -estudio publicado por VTR, Educar Chile y Adimark- da cuenta de los usos y percepciones acerca de Internet que tienen los chilenos menores de 18 a帽os y sus padres (700 y 300 encuestados, respectivamente). En un a帽o electoral donde quiz谩s se vea el mayor despliegue de campa帽as online de la historia de Chile, el informe presenta interesantes datos para entender a los votantes del futuro.
Las comparaciones generacionales frente a Internet permiten identificar los diversos intereses que hay detr谩s de su uso. Si un 31,5% de los padres dice usar Facebook, en el caso de los j贸venes esta cifra llega al 55%. En el uso del chat las diferencias tambi茅n son significativas. Un 86% de los j贸venes usa Messenger y los padres 45%. Pero mientras un 57% de los padres utiliza Internet para leer noticias, los j贸venes s贸lo un 20%. Si los padres se informan a trav茅s de Internet, sus hijos conversan y crean redes sociales.
En la tit谩nica tarea de convertir la indiferencia en participaci贸n, los actores pol铆ticos deben destrabar el sistema para que los j贸venes voten (voluntariamente con la inscripci贸n autom谩tica). Pero tambi茅n tienen que buscar formas para potenciar las conversaciones y redes sociales de esos grupos. As铆 podr谩n hacer mejores lecturas de lo que quiere la juventud chilena. Por ejemplo, existe evidencia que la utilizaci贸n de juegos online en campa帽as pol铆ticas informa y atrae de manera efectiva la atenci贸n de potenciales votantes, especialmente j贸venes.
El IDG muestra que un 80% de los j贸venes dice tener ideales y sue帽os, pero solo a un 18% les interesa la pol铆tica. La interacci贸n online de esos ideales y sue帽os representa nuevas formas de ser ciudadano que no se interpretan solamente con un link al Facebook de un candidato. Si los j贸venes conversan en los medios online tambi茅n construyen capital social, es decir, lazos de confianza y reciprocidad con sus pares (conocidos o desconocidos). En el caso de las actuales campa帽as 2.0, mientras menos trabas tengan los j贸venes para postear en los sitios de los candidatos, mejor. Las protestas estudiantiles de 2006 fueron un ejemplo que demostr贸 las consecuencias de las conversaciones online de los sub-18.
M谩s que poner un mont贸n de links y texto en sitios web, la gracia de Obama fue su capacidad de interpretar los sue帽os de j贸venes y adultos para luego usar toda una plataforma de difusi贸n (online y offline) que los vinculara. As铆 logr贸 convertirse en el verdadero link entre aquellos ciudadanos motivados por el cambio. Adem谩s se nutri贸 de la experiencia previa de Howard Dean y las donaciones online en 2004.
Por lo mismo, podr谩n compararse con el 茅xito de Obama los candidatos que logren interpretar a la generaci贸n de chilenos m谩s ilustrada de la historia en el uso de Internet. Es probable que esto no lo veamos en las presidenciales de diciembre. Aunque sus lecciones ser谩n 煤tiles para que la atenci贸n de la clase pol铆tica se centre de una vez por todas en una generaci贸n cuyos ideales y sue帽os no pueden desaparecer por la culpa de l铆deres escasos de ideas.
* Arturo Arriagada es profesor e investigador de la Escuela de Periodismo, Universidad Diego Portales.
