Marco Enriquez Ominami
Este artÃculo es un análisis de los sitios Web de los actuales candidatos presidenciales. Fue publicado en el último número de revista Poder. La versión que adjunto es la aparecida en la revista. Para ver una versión más detallada y extendida -con más cuadros, metodologÃa y referencias- lo pueden hacer acá.
Saludos,
A.
¡Linkeando, creando, poder popular! Revista Poder Noviembre, 2009 Arturo Arriagada
Los chilenos estamos frente a una de las elecciones presidenciales más importantes de la historia. No sólo por lo incierto de sus resultados, sino también porque las demandas ciudadanas de mayor participación en los procesos polÃticos comienzan a encontrar en internet su espacio natural. Si la campaña por el No reflejó el poder de la televisión para estimular la deliberación y participación polÃtica, la elección presidencial de 2009 será recordada -entre otras cosas- por ser la primera que integra el uso de internet en distintas dimensiones de la campaña.
Las consecuencias de esta evolución tiene a candidatos y ciudadanos en un proceso de adaptación. La idea del "linkeando, creando, poder popular" que representa una campaña online puede generar expectativas y decepciones en los ya desmotivados electores. Mientras que el monitoreo y el vendaval de links e información acorrala a los candidatos quienes tienen que adaptar sus discursos y prácticas a este nuevo escenario.
El desafÃo para los candidatos es convertir la participación online de los ciudadanos en votos. Aunque les duela, el poder popular a través de internet se está instalando en aquellos que tienen entre 18 y 29 años. Va a llegar un momento en que el sistema polÃtico tendrá que integrar las nuevas formas de los chilenos de ejercer su ciudadanÃa. Hasta ahora aquellas personas que no votan -pero que sà comentan en Facebook- están desarrollando una ciudadanÃa bipolar, participan sin participar del todo. En tanto el sistema polÃtico logre darle cabida a esas expresiones y demandas, el paÃs estarÃa ante una forma más inclusiva de hacer polÃtica, de ser ciudadano y de democracia.
Ahora bien, ¿de qué manera los actuales candidatos a La Moneda están usando internet como herramienta para estimular la participación de los electores y como plataforma para difundir sus mensajes? En 2008, el Pew Institute realizó un estudio para evaluar de qué manera Barack Obama y John McCain usaron internet en la elección presidencial de Estados Unidos. En el mismo año, pero en una versión local, la Universidad Diego Portales y la empresa Storm hicieron lo mismo con los candidatos municipales. Usando las dimensiones de análisis de ambos estudios -participación y compromiso; uso de redes sociales; e información y transparencia- este artÃculo evalúa de qué forma los actuales candidatos están enfrentando la campaña online.
Participación y compromiso El gran potencial de internet como herramienta de campaña es la posibilidad de fomentar la participación, generar interacción entre los usuarios y comprometerlos con la causa. Quien más partido le saca en esta dimensión es Marco EnrÃquez-Ominami. Desde la recolección de dinero hasta el uso de Wiki -donde invita a las personas a construir entre todos su programa de gobierno- el dÃscolo saca una pequeña ventaja sobre el resto de los candidatos. Para organizar a sus seguidores, ME-O creó el sitio www.chilecambio.cl donde los usuarios pueden crear sus propias páginas personales, organizar encuentros y proponer temas de discusión. Sebastian Piñera -a través del sitio www.chilecontodos.cl- y Eduardo Frei -en www.oceanosazules.cl- también estimulan la participación y el compromiso en sus seguidores.
A través de estas plataformas ME-O y Piñera invitan a los usuarios a hacer campaña con y por ellos. Los sitios de ME-O y Piñera -en términos de la participación y el compromiso que fomentan- aventajan la propuesta online de Eduardo Frei que está mas enfocada en potenciar la discusión de temas paÃs que en estimular la adhesión a la campaña. Esto último, Frei lo hace en www.efrei.cl donde invita a los usuarios a participar, pero sólo a través de un formulario solicitando datos. Asà mismo, y en otro esfuerzo por ampliar sus plataformas digitales, el candidato de la Concertación estrenó hace algunos dÃas el sitio www.nuestrofrei.cl pero se queda solo en el nombre porque hasta ahora ese sitio no incluye herramientas de participación y organización. Jorge Arrate -quien tiene un sitio mantenido por seguidores- utiliza www.arratepresidente.cl sólo como un espacio de difusión.
En general todos los candidatos presentan información y utilizan herramientas para su transmisión, sólo con pequeñas diferencias. Piñera usa todas las herramientas analizadas para difundir su información, desde los Podcasts hasta los mensajes de texto por celular. Arrate es el único que en su sitio Web no presenta un buscador de información ni utiliza una plataforma para enviar mensajes de texto a sus seguidores.
Redes sociales De las cuatro redes sociales analizadas -Facebook, Flickr, YouTube y Twitter- Piñera es quien tiene mayor presencia en tres. Es el más seguido en Facebook (66.704 personas), Twitter (22.015) y quien más videos ha subido a YouTube (162). Aunque ME-O es el más visto en YouTube, el que más escribe en Twitter y el que más fotos ha subido a Fickr. Por lejos aparecen Frei y Arrate, quienes no han logrado encantar mayormente a los ciudadanos con su presencia online.
Piñera y ME-O tienen en Facebook un sólido movimiento de participantes y han concentrado sus energÃas en internet con equipos especializados. Ambos candidatos cuentan con grupos y aplicaciones creadas para estimular la participación en campaña. El primero, por ejemplo, creó un grupo invitando a sus seguidores a usar chapitas con la frase "Cambiar Chile no cuesta tanto". El segundo, en tanto, desarrolló una aplicación especial para Facebook donde los usuarios pueden contarle a Piñera el "Chile que quieren".
Si bien todos los candidatos tienen canales propios en YouTube donde suben sus videos, ME-O gana en el rating online. Su video dirigido a los sordo-mudos del paÃs -donde habla con señales- es el más visto en su canal con 23.549 reproducciones. Aunque es Piñera quien ha logrado recolectar el mayor número de comentarios entre sus seguidores en YouTube. En tanto los videos de Frei y Arrate no logran superan las 2.000 reproducciones.
Información y transparencia Si los sitios de los candidatos son el espacio donde se encuentran con los ciudadanos sin el filtro de los medios de comunicación, ¿qué tipo de información es la que le ofrecen a sus potenciales votantes? De los cuatro candidatos, sólo tres ponen su biografÃa y currÃculum. Frei es el único candidato que pone su biografÃa en Flickr y en Facebook pone un link hacia su página personal en el Senado.
Cualquier chileno que ingrese al sitio Web de los candidatos presidenciales se encontrará con un montón de noticias, discursos y presentaciones generadas por los candidatos y algunas de los medios de comunicación. En su campaña, Obama delegó en sus adherentes la tarea de discutir y contrarrestar el efecto de artÃculos negativos que aparecÃan en la prensa respecto de su candidatura. El cuestionamiento a la información de los medios no se observa en los sitios de los candidatos. Si bien todos los candidatos ponen a disposición de los ciudadanos material de difusión de sus campañas, a la hora de transparentar sus gastos sólo Piñera y ME-O publican sus números. Independiente de lo detallados y reales que sean los datos, sólo dos de los cuatro candidatos presidenciales revelan lo que han gastado.
Tarjetita de invitación Arturo Arriagada www.antimedios.cl
Si las elecciones presidenciales son como un matrimonio entre la ciudadanÃa y los candidatos, las campañas polÃticas -y sus correspondientes "ideas fuerza"- son la invitación a dicha celebración. Si bien quedan algunos meses para que comience la campaña presidencial de manera oficial, los actuales slogan disponibles en las páginas Web de los candidatos no dan para pensar en grandes celebraciones.
Las ideas fuerza de una campaña polÃtica nos permiten entender las lecturas que hacen del paÃs quienes aspiran a gobernarlo. A su vez, sirven para identificar a los candidatos y asociarlos con sus propuestas. Por historia personal y carisma, Obama se podÃa dar el lujo de hacer un copy- paste de las frases de Luther King para explicar su proyecto de gobierno. Pero su célebre "yes we can" resumÃa de manera precisa la lectura que él hacÃa de los decepcionados ciudadanos norteamericanos. Al contarnos el paÃs en el que soñaba vivir, Bachelet utilizó la misma estrategia en su campaña en 2005. Su "Estoy Contigo" representaba las ganas de los chilenos por más participación e inclusión social. Aunque todavÃa no se han definido los slogan de los candidatos, lo que se encuentra en sus actuales páginas Web dan algunas señales para pensar lo que veremos en la campaña presidencial de este año.
Reacio a mostrarse como un ex presidente, Eduardo Frei opta en su plataforma online por apelar al sentimiento nacional. "Chile gana con Frei" es su idea fuerza disponible en www.efrei.cl. Arrancando de sus socios de la Concertación y con un mensaje más propio de los años ´70 que de un ex presidente que inauguró los gaseoductos, Frei invita a los chilenos a sumarse a su candidatura. Su invitación anticipa un matrimonio que intenta celebrar con empanadas y vino tinto pero en un frÃo y moderno centro de eventos, cuyos invitados están más nerviosos que los novios.
En la misma lógica ajena a los partidos, en www.pinera2010.cl el candidato de la Alianza habla de un "Chile con todo... Chile con todos". Si en 2005 sus ganas por verse en los libros de historia lo llevaron a presentarse como "Piñera Presidente", en esta elección opta por ser un motivador entre Bonvallet y Donald Trump. En su parte de matrimonio -con logos de multitienda en las cuales probablemente tendrÃa alguna participación- Piñera invitarÃa a todo el paÃs a la celebración y harÃa una encuesta para saber qué quieren comer los invitados.
Cuando la estrategia es imitar modelos exitosos, no siempre las adaptaciones dan buenos resultados. Tanto Frei como Piñera aspiran a interpretar los "sueños" de los chilenos para sumar apoyos. Preocupado del destino del ser humano en un mundo incierto, Frei aspira a convertirse en el Al Gore criollo. En sus ganas de parecerse a Obama, Piñera se asocia más al LavÃn del ´99 y 2005 cuando invita a los chilenos a liderar el "cambio" y escuchar sus "sueños". Hay que recordar que las campañas presidenciales de Gore en 2000 y LavÃn -en sus dos versiones- terminaron por convertirse en derrotas con sabor a triunfo, pero derrotas al fin y al cabo.
Con un lenguaje novedoso y con menos recursos y adherentes que Frei y Piñera, Marco EnrÃquez-Ominami se define como "El futuro" y afirma "Porque Chile cambió" en www.marco2010.cl. Si bien hasta ahora su lectura del paÃs se asocia a la crÃtica del politburó chilensis, su idea fuerza refleja tanto la novedad en sà misma de su candidatura como las ganas de entrar en una batalla donde todos -menos él- son viejos conocidos. Más que ser un matrimonio innovador, EnrÃquez-Ominami nos invita a una celebración transgresora. En viernes santo con Jodorowsky como maestro de ceremonia y el Liguria a cargo del banquete.
Si bien en sus campañas los candidatos están integrando el uso de nuevas formas de comunicación online, no siempre se hacen cargo de la invitación que están extendiendo a la ciudadanÃa. Para demostrar esto, un sencillo ejemplo. Un amigo me dijo que su voto en esta elección presidencial va a ir para el candidato que esté en contra de las centrales hidroeléctricas. Ya que hasta ese momento ninguno de los candidatos se habÃa manifestado con claridad al respecto en los medios, mi amigo le mandó un mail a Piñera, Frei y EnrÃquez-Ominami a través de sus sitios Web. Hasta ahora el único que le ha contestado su pregunta es Marco EnrÃquez-Ominami. Algunos dirán que el autonominado candidato tiene más tiempo para contestar preguntas que Frei o Piñera. Pero lo importante acá es el vÃnculo que el candidato generó con un potencial votante. Ahora mi amigo promueve la candidatura de EnrÃquez-Ominami por Facebook e incita a sus amigos a votar por él. Si un candidato quiere ser exitoso en su campaña 2.0 invitando a la ciudadanÃa a ser parte de su proyecto, tiene que aspirar a lograr un diálogo con los electores a través de sus plataformas online. No sólo de links vive la campaña 2.0.
Esta nueva forma de invitar a la ciudadanÃa a participar en campañas electorales cobra relevancia por tres razones. 1) Porque es la plataforma que los candidatos pueden usar para difundir sus mensajes sin el filtro de los medios de comunicación. En sus sitios Web, los candidatos pueden proponer temas de campaña que golpeen a los medios masivos y pasar a ser parte de sus agendas. 2) Porque al presentar sus campañas en Internet, los candidatos aspiran cautivar el interés de nuevos electores -como mi amigo- especialmente jóvenes. Con su invitación online, Obama logró materializar su idea fuerza -change, yes we can- en una nueva forma de comunicarse con los ciudadanos a través de la red, transformando la fidelidad y el entusiasmo online en votos a través del diálogo. 3) La posibilidad que ofrece la comunicación online para establecer vÃnculos más cercanos y efectivos entre candidatos y ciudadanos es parte de una nueva forma de hacer polÃtica.
Si bien los actuales candidatos aprendieron a ser polÃticos con los códigos del siglo pasado, tienen que aprender de a poco el nuevo lenguaje que utiliza la polÃtica 2.0. Más cercano, recÃproco e interactivo que el de las grandes concentraciones y las cuñas para la tele. Para ello los candidatos pueden soltar un poco las amarras de sus campañas y delegarlas en parte en una ciudadanÃa ansiosa por participar en ellas. Por ejemplo, sólo EnrÃquez-Ominami posee en Facebook un espacio para que la gente se organice por su cuenta en torno a una actividad de campaña o un tema de discusión. El resto sólo recoleta datos, mails y teléfonos donde el ciudadano sigue siendo un receptor pasivo de la información del candidato. Lo anterior refleja el miedo por parte de los actores polÃticos de soltar un poco el sartén y delegar en las personas la reflexión de sus temas de campaña en el mundo online. SerÃa interesante ver un grupo de gente que organice un encuentro comunitario para discutir las propuestas de un candidato a través del sitio Web del mismo.
Siempre tomamos una decisión cuando recibimos una invitación de matrimonio. Si el parte es atractivo y transmite tanto la historia de amor de los novios como sus ganas por compartirla, nos dan ganas de celebrar con ellos. En cambio si el parte se centra sólo en los apellidos de las familias, el matrimonio puede pasar a ser un trámite o sencillamente desecharse. La invitación que Frei y Piñera envÃan a los ciudadanos a través de sus ideas fuerza es confusa. Cuando sus rostros en la prensa reflejan el cansancio de su propia historia polÃtica, en sus plataformas online se muestran como los representantes del "cambio" para realizar los "sueños" de miles de chilenos. Si bien se rejuvenecen en el mundo online, todavÃa no le han contestado el mail a mi amigo. Hasta ahora, sin tener permiso para casarse y con menos pretensión que Frei y Piñera, EnrÃquez-Ominami se hace cargo de esta "nueva" forma de hacer polÃtica. A seis meses de la elección presidencial, la invitación de los novios para esta elección pronostica un matrimonio más tradicional que transgresor y cuya asistencia -al parecer- será más por la cercanÃa histórica con los novios que por su historia de amor con la ciudadanÃa.
Â
08 de Junio de 2009 Rating electoral Arturo Arriagada El Mostrador
A la hora de saber lo que ocurre en el paÃs, los noticieros televisivos se convierten en el mejor aliado de los chilenos. Por esta razón, la campaña presidencial se juega en las cajitas rectangulares. Asà como las personas eligen ciertos canales para informarse, los noticieros también optan por algunos candidatos presidenciales a la hora de cubrir sus campañas.
La última encuesta del Consejo Nacional de Televisión (CNTV, 2008) reveló que -pese a la disminución en el consumo en los últimos nueve años- este medio sigue acaparando las preferencias de los chilenos. Además, el mayor tiempo de consumo televisivo se concentra entre las 21:00 y las 22:00 horas, periodo en que el 75% de las personas dijo ver noticieros todos los dÃas para informarse de lo que ocurre en el paÃs. Por lo mismo, la actual campaña presidencial se desarrolla en gran parte en los noticieros centrales. Allà los canales de televisión cubren la realidad en función de sus intereses económicos e ideológicos, además de intentar satisfacer la diversidad polÃtica y valórica de sus audiencias. Mientras que al aparecer en pantalla, los candidatos aspiran construir un lazo afectivo y racional con millones de electores.
Más allá del optimismo que pueden generar los nuevos medios en la actual campaña presidencial, la televisión -por masividad e impacto- sigue siendo la madre de todas las batallas. En la medida que los candidatos aparecen con mayor frecuencia en pantalla, es una señal que sus campañas están captando la atención de los medios y sus audiencias. Aunque el impacto de esas apariciones en los electores depende de cómo los medios los presenten. En ese proceso operan los filtros que aplican los medios en función de sus propios intereses editoriales.
De acuerdo a la frecuencia, hasta ahora los canales de televisión cubren a los candidatos presidenciales según lo que marcan en las encuestas. Un reciente monitoreo realizado por Conecta Media Research (www.conectaresearch.cl) durante Mayo reflejó que -de un total de 568 apariciones en los noticieros televisivos (centrales y de mediodÃa)- Sebastián Piñera fue el candidato que más presencia tuvo en pantalla (30%), seguido por Eduardo Frei (28%) y Marco EnrÃquez-Ominami (22%). Muy lejos, al igual que en las encuestas de opinión pública, están Adolfo ZaldÃvar (9%), Alejandro Navarro (6%) y Jorge Arrate (5%).
Aunque para el mes de Mayo no existen datos disponibles, en Abril fue posible comparar la frecuencia de cobertura que cada canal le dio a los candidatos. En promedio -de un total de 56 horas de noticieros- Sebastián Piñera fue el que más tiempo estuvo en pantalla en todos los canales (51%). Aunque le cueste creerlo al propio candidato de la Coalición por el Cambio, Chilevisión fue el canal que más tiempo le otorgó (55%), seguido por Canal 13 (54%), TVN (51%) y Mega (45%). Eduardo Frei apareció más en Chilevisión y Mega (41%), en tanto Canal 13 fue el canal que menos lo mostró (29%). Hasta ese mes, Marco EnrÃquez Ominami (MEO) acaparaba igual atención en los medios que en las encuestas sin superar los dos dÃgitos.
De acuerdo al segundo criterio, MEO se transformó en el niño mimado de los noticieros. Al igual que LavÃn en 1999, sus habilidades comunicacionales y la novedad de su campaña han sido factores clave para superar con éxito el filtro de los medios. Durante el mes de Mayo, el candidato outsider de la Concertación generó reacciones extremas en las salas de edición de los noticieros televisivos. Si un 65% de la cobertura de su campaña fue neutra (versus un 70% en el caso de Piñera y un 72% de Frei), la cobertura positiva (23%) y negativa (11%) superó al resto de los candidatos. Piñera logró un 15% de menciones positivas y negativas, mientras Frei obtuvo el doble de cobertura negativa (18%) en relación al tratamiento positivo de los medios (9%).
Hasta ahora los canales de televisión están cubriendo a los candidatos a La Moneda según lo que dictan las encuestas. Pero aunque MEO aparezca con menor frecuencia que Piñera y Frei, logra obtener la mayor cobertura positiva. Ahora hay que ver qué tan efectivas serán esas apariciones para convertir el rating en 36 mil firmas que le permitan inscribir su candidatura.
11 de Mayo, 2009 La telepolÃtica 2.0 Arturo Arriagada El Mostrador
Las apariciones mediáticas de los candidatos presidenciales en la última semana demostraron que el mensaje -cuando cumple con los criterios de noticia que buscan los medios- es más importante que la persona que lo difunde. A diferencia de sus competidores, la campaña de EnrÃquez-Ominami parece comprender de mejor forma los códigos de la polÃtica mediatizada.
La polÃtica mediatizada es un proceso que involucra a polÃticos, medios de comunicación y electores. Para convertir sus propuestas de campaña en noticia, los candidatos intentan captar la atención de los medios y asà difundir sus mensajes masivamente al electorado. Los medios -por su parte- actúan como filtros de información en función de sus propios intereses polÃticos, ideológicos y económicos. Asà surgen diferencias en la cobertura que los medios le dan a las campañas. Los electores siguen el debate polÃtico a través de los medios y acceden a información para decidir sus preferencias. Parte del éxito de una campaña polÃtica depende de qué forma los candidatos logran superar el filtro de los medios de comunicación y asà comunicar sus ideas al electorado. Los hechos por los que hicieron noticia EnrÃquez-Ominami, Piñera y Frei durante la semana pasada reflejaron las destrezas y dificultades de los candidatos frente a los medios.
Dos noticias marcaron la campaña de EnrÃquez-Ominami. Una encuesta nacional le dio un 14% de intención de voto y apareció en la portada de LUN chascón y con la lengua afuera bajo el tÃtulo "The Ominami Show". En su afán por mostrarse como un outsider, EnrÃquez-Ominami le saca la lengua al sistema polÃtico actual y reemplaza su falta de recursos con presencia mediática. Al dar a conocer la grabación de un documental de su campaña polÃtica, EnrÃquez-Ominami logró superar el filtro de los medios y combinar su discurso polÃtico de cambio con la imagen de polÃtico moderno. Aunque al mismo tiempo, la portada en LUN refleja las debilidades de una candidatura que -a falta de apoyo polÃtico- depende exclusivamente de la cobertura mediática. Si los medios no lo cubren, la candidatura de Marquito no existe para la opinión pública. El protagonista del "Ominami Show" tiene que combinar exitosamente su alto rating mediático con propuestas que no lo excluyan de la agenda pública. Su desafÃo está en lograr que los medios lo cubran tanto cuando hable de propuestas de gobierno como cuando cuente los detalles de su propio reality.
Más por errores ajenos que propios, la semana de Piñera y Frei quedará como una advertencia para sus estrategias comunicacionales. Para comunicar que su candidatura incluye a distintos colores polÃticos, el candidato de la Alianza lanzó con bombos y platillos la "Coalición por el Cambio". La bomba mediática para ese dÃa era el apoyo a Piñera del senador PPD, ex-ministro de Allende y gurú tecnológico, Fernando Flores. Cuando tuvo que salir a justificar su apoyo a Piñera, Flores terminó garabateando a un periodista en CNN.
Ya que son los medios los que controlan el mensaje y no quienes lo intentan comunicar a través de ellos, la noticia en la prensa fue la reacción de Flores y no la nueva coalición de Piñera. Después de esto es probable que la campaña de Piñera siga más asociada a la Alianza que a una nueva coalición. Por lo mismo, el candidato tendrá que pautear a sus futuras contrataciones para que no vuelvan a desviar la atención de sus intereses de campaña. Pero no todo fue pérdida para el candidato, ya que el asunto sacó por un rato de la agenda las crÃticas en contra de su fideicomiso ciego voluntario.
El candidato de la Concertación -Eduardo Frei- debe estar pensando en el divorcio o en hacer campaña en solitario. Las desafortunadas declaraciones de Marta Larraechea difundidas en YouTube a raÃz del indulto que su marido le otorgó a un narcotraficante en 1994, terminaron por hacerle honor al dicho de la señora del César. Este hecho dejó en una incómoda posición a Frei frente a la opinión pública y sus contrincantes. Si bien salió tarde a defender la decisión que tomó en ese momento -a medida que se acerque la elección- la campaña se pondrá más confrontacional. Por lo mismo, Frei deberá estar preparado para dar explicaciones por las acciones y omisiones de su gobierno. Al mismo tiempo, su comando tendrá que estar más atento a la lógica rápida y golpeadora del periodismo 2.0 que terminó por darle un golpe bajo a la candidatura del ex presidente.
En los últimos dÃas, los intentos de los candidatos por comunicar sus ideas y encantar al electorado a través de los medios tuvieron resultados opuestos. Hasta ahora, el "Ominami Show" está demostrando comprender las reglas de la polÃtica mediatizada de mejor forma que sus rivales. La imagen y discurso del candidato outsider ha captado la atención de los medios y éstos no han aplicado un gran filtro a sus propuestas. Lo que Marquito dice, los medios lo publican porque el candidato entiende cómo se hace una noticia. Mientras intenten descansar solamente en el peso especÃfico de sus candidaturas para captar la atención de los medios, Piñera y Frei -con la pequeña ayuda de los amigos- terminarán siendo noticia más por los dichos ajenos que por sus propias propuestas.
04 de Mayo de 2009 ¿El cambio está aqu� Arturo Arriagada El Mostrador
Mientras más se esfuerzan por representar el cambio, más se encierran los candidatos presidenciales en sus propios miedos y debilidades. Para que la ciudadanÃa no tenga que optar por el mal menor, tendrá verdaderas posibilidades de reencantar a los votantes el candidato que se atreva a hablar del futuro, pero que al mismo tiempo esté dispuesto a pagar los costos no asumidos por sus acciones en el pasado.
Piñera y Frei están obsesionados con la idea del cambio, aunque ninguno de los dos en realidad lo representa. Ambos ven en esa palabra la única alternativa para llegar a La Moneda y terminar con la ansiedad que genera la opción de tener o perder el poder. Piñera siente que su momento de hacer realidad la teorÃa del "desalojo" y ser parte de los libros de historia ha llegado, en tanto Frei intenta consumar el liderazgo de la Concertación en un contexto donde la coalición de centro-izquierda le hace poco honor a su nombre. Pero la estrategia del "cambio" abrazada con fervor por ambos candidatos no parece ser la mejor opción para reencantar a la ciudadanÃa.
Piñera y Frei no han logrado controlar la agenda polÃtica con propuestas de cambio y futuro. Mientras el primero se trata de desligar -aunque de manera poco efectiva- del conflicto "polÃtica y negocios", el segundo concentra su atención en potenciar el rol del Estado cuando la Alianza prepara una ofensiva por su rol en la compra de los aviones F-16 mientras era gobernante. Si la de Frei parece ser una estrategia más alineada con los intereses de la ciudadanÃa, Piñera sigue más preocupado del futuro de sus inversiones. Cuando ambos candidatos se atoran tratando de inventar la forma de gobernar sin "cuoteo", nuevamente tropiezan con la cultura polÃtica que tanto la Alianza como la Concertación han creado y ejercido tanto a nivel comunal como desde el Estado.
La alternativa que tienen Frei y Piñera de innovar es construyendo un relato que se haga cargo de las tareas pendientes de los gobiernos de la Concertación y de las fallas de la Alianza como oposición durante 18 años. Eso no tiene que ver con cambio, sino con valentÃa y con la disposición a pagar costos que pueden ser dolorosos. LavÃn lo hizo en 1999 cuando -apelando también al cambio- tuvo gestos y propuestas alineadas con el concepto. Pidió perdón en nombre de la dictadura -para la que trabajó en su momento- y con ello intentó desligarse de Pinochet con algún éxito. Pero sus esfuerzos no alcanzaron para cambiar a los generales de su partido -la UDI- los mismos que habÃan estado con Pinochet y se perfilaban como futuros ministros.
Por lo mismo, la aparición de EnrÃquez-Ominami no hay que mirarla con liviandad. El actual diputado socialista se está haciendo cargo de debatir respecto al descontento ciudadano con una forma de hacer polÃtica que está dando indicios de ineficiencia. Al mismo tiempo, propone temas en la agenda que -independiente de la forma en que los pueda concretizar- obligan a repensar la manera en que la sociedad chilena ha evolucionado en la última década. Su estrategia de hablar de los derechos de los consumidores y la transparencia en las donaciones de campaña son algunos ejemplos. En tanto Frei y Piñera no cuenten, por ejemplo, quién financia sus campañas o cómo van a potenciar la defensa de los derechos del consumidor después del caso de las farmacias, seguirán sin hacerse cargo de los errores del pasado para proponer nuevas alternativas que generen confianza en la ciudadanÃa.
En 2002, Eugenio Tironi afirmaba que el cambio se instalaba en Chile después de la elección Lagos-LavÃn. Siete años después seguimos viendo que ni él ni los actuales candidatos han cambiado mucho en su forma de hacer polÃtica. Tironi no contó en una reciente columna en El Mercurio -donde alababa la candidatura de Frei- que se desempeñaba como asesor de esa campaña. Piñera, por otra parte, difunde con entusiasmo su propio fideicomiso ciego cuando sigue como dueño de Chilevisión, LAN y Colo-Colo. Al parecer, el cambio no ha llegado a Chile y -hasta ahora- no tiene para cuando llegar.
|