Transparencia

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9/8/2011 - Medios sin letra chica

9 de Agosto, 2011
Medios sin letra chica
Arturo Arriagada
El Mostrador

Cuando los medios de comunicación sean capaces de revelar sus preferencias políticas, podremos celebrar un avance en la calidad de nuestra democracia. En la medida que los medios disfracen sus posiciones políticas con el slogan de la objetividad, seguirán fomentando las asimetrías de información y los niveles de desigualdad entre los chilenos.

La llegada al panel de Tolerancia Cero del director de La Tercera, Cristián Bofill, desafía la inteligencia de las audiencias de ambos medios o quizás sea un acto de honestidad. Independiente de la reconocida capacidad del periodista, conocido por su habilidad para marcar la agenda política del país, muchos podrían sugerir que Bofill es un reemplazo en términos políticos de Juan Carlos Eichholz. Aunque esto es sólo ficción, pero alimentada principalmente por los mismos medios. Hasta ahora, La Tercera y ningún medio de comunicación han revelado explícitamente sus preferencias políticas. Si bien en Chile las audiencias identifican las posiciones políticas de los medios de comunicación a través de los cuales se informan, éstos todavía no han sido capaces de salir del clóset y revelar sus preferencias políticas.

De acuerdo a los datos de la encuesta ICSO-UDP de 2010 -independiente de si los consumen o no- los chilenos asocian a la prensa escrita y los canales de televisión con posiciones más cercanas a la centro-derecha. Aunque en la mayoría de los casos, aquellos que se identifican con la Concertación son más críticos a la hora de evaluar la posición política de los medios que los que se identifican con la Alianza. Independiente de la posición política de los encuestados -en una escala de 1 a 10, donde 1 es "izquierda" y 10 "derecha"- el diario más cercano a posiciones políticas de derecha es El Mercurio (7,8). Le siguen La Tercera (6,6), La Segunda (6,3), La Nación (6,0), LUN (5,6) y La Cuarta (5,1). En el caso de los canales de televisión, Chilevisión (6,9) es el canal más ubicado a la derecha, seguido por Canal 13 (6,8), Mega (6,6), en tanto TVN y La Red son evaluados de manera similar (5,9). Hay que destacar que el trabajo de campo de esta encuesta se llevó a cabo pocas semanas después de que el actual presidente Sebastián Piñera concretara la venta de Chilevisión.

En este contexto, ¿por qué los medios no hacen públicas sus preferencias políticas? Por vergüenza, pero también porque confunden la objetividad con paternalismo. Es paradójico que en un sistema de medios como el chileno las audiencias puedan elegir dentro de una variada oferta de productos informativos sólo desde la intuición de su propia antena política. Lo de variada oferta es relativo, ya que uno de los problemas de los medios en Chile están asociados a la falta de pluralismo de los contenidos y voces que allí se exponen. Aunque esto también ocurre porque la cultura política chilena asocia la objetividad con la independencia a la hora de analizar la realidad. ¿Acaso no se es independiente cuando se explicita la posición política desde la cual se está hablando? En una encuesta nacional hecha en 2010 por Periodismo UDP y Feedback, un 55% de los encuestados señaló estar a favor de que los medios hagan públicos sus respaldos políticos en tiempos de elecciones.

En democracias y en sistemas de medios más desarrollados y competitivos que el nuestro, es una práctica común que los medios revelen sus preferencias políticas en tiempos de elecciones. Diarios como The Guardian, The Independent, New York Times y el semanario The Economist, han explicitado públicamente sus apoyos políticos. Es paradójico que cuando los medios siguen con atención la manera de operar y las agendas temáticas de los medios extranjeros, no sean capaces de incorporar estas prácticas de transparencia. En Chile ya están dadas las condiciones para que eso ocurra, en tanto, los medios seguirán sacrificando su principal capital: la credibilidad de sus audiencias. Mientras los analistas y medios no hagan transparentes sus conflictos de interés o sus preferencias políticas en tiempos de elecciones, las mejoras a la calidad de la democracia y nuestras instituciones seguirán siendo tareas pendientes.

Si se habló de una nueva forma de gobernar, ya es hora de empezar a hablar de una nueva forma de informar, pero sin letra chica. Al confundir objetividad con paternalismo, los medios en Chile no se atreven a salir del clóset y hacer públicas sus preferencias políticas. Si bien los medios se enfrentan al problema de satisfacer tanto los intereses de sus dueños como los de sus audiencias, para fomentar la competencia en el mercado de la información, es necesario reemplazar la objetividad por la transparencia y la fiscalización. Este el cambio de paradigma que estamos enfrentando, impulsado principalmente por la masificación y el acceso a Internet. La llegada de Bofill a Chilevisión plantea estas preguntas. Aunque también surgen otras en relación a TVN, canal que por ley tiene que satisfacer los intereses de "todos los chilenos". Por lo mismo, quizás también llegó la hora de definir si el país realmente quiere tener un canal público de verdad, sin letra chica. Eso sí, antes hay otras prioridades.

26/5/2011 - Analistas Transparentes

26 de Mayo, 2011

Analistas transparentes

Arturo Arriagada

El Mostrador

Cuando los analistas transparentan sus intereses contribuyen tanto a la calidad del debate público como a la credibilidad de los medios de comunicación que les dan tribuna. Si los medios chilenos adolecen de falta de pluralismo, los analistas poco transparentes fomentan las asimetrías de información y como consecuencia atentan contra la calidad de la democracia.

Es común enfrentarse a la opinión de diversos analistas en los medios de comunicación que omiten dar cuenta de sus labores profesionales a la hora de interpretar fenómenos sociales. Abundan nombres, apellidos y profesiones genéricas, pero escasean la especificidad de sus labores y la posición desde la que hablan. Muchas veces justifican sus dichos con el emblema de la fragmentación de roles -que se traduce en que hoy hablo desde la posición X representando los intereses de X y mañana lo hago desde la posición Y representando los intereses de Y-. Es esa fragmentación la que termina por distorsionar el intercambio público de ideas. Cuando estalló el caso de colusión de las farmacias aparecieron analistas que a su vez asesoraban a las empresas investigadas sin dar cuenta alguna de sus relaciones comerciales. Lo mismo ocurre en periodos electorales cuando analistas, que a su vez asesoran a candidatos y omiten sus vínculos, terminan por alimentar dudas y sospechas sobre sus acciones e intereses.

30/12/2009 - Feliz 2010 & Conversaciones sobre medios, política y participación

Este es el último envío de 2009 de Antimedios. Acá podrán encontrar extractos de una serie de conversaciones que tuve en Septiembre pasado gracias a una invitación del gobierno de EE.UU. al International Visitor Leadership Program. Allí pude visitar centros de investigación, universidades y medios de comunicación de ese país para conocer distintas experiencias relacionadas con los temas de interés de Antimedios (comunicación política, Internet, la participación 2.0, los medios y las sociedades, entre otros).

Aprovecho también de agradecer a Verónica Husch y Juan Pablo Varela de la Embajada de EE.UU. en Chile por la invitación, confianza y oportunidad para ser parte de este programa.

La discusión y el debate respecto del rol de los medios de comunicación es fundamental para el tipo de sociedad que queremos construir. El Chile de 2009 es muy distinto y mejor al de 2000 en parte por el trabajo de los medios. Si en este periodo los medios han sido protagonistas al fomentar la "cultura de la transparencia" en el sector público, en los próximos diez años su desafío estará en combinar la misma energía y rigurosidad por mayor transparencia y responsabilidad social en el sector privado. Para ello diarios y canales de televisión van a tener que fomentar la transparencia en su propia casa y dejar atrás los conflictos de interés que muchas veces los afectan. Así podrán tener un rol protagónico ante casos como el de Celco o la colusión de las farmacias, que representan los nuevos desafíos de las actuales sociedades. De igual forma, podrán aspirar a interpretar las demandas de información de sus audiencias en un contexto de incertidumbre y deconfianza política, económica, social y medioambiental.

Feliz Año 2010 a todos los lectores de Antimedios.
Saludos,
A.

1. Scott Keeter & Aaron Smith, investigadores del Pew Internet & American Life Project

Sobre el uso de Internet para fomentar la participación política y la campaña de Obama
SK: "La clave de las campañas online es que permiten hacer conversar entre ellos a los simpatizantes de los candidatos. Esto mismo ocurre respecto a la recolección de dinero para financiar esas campañas. Si en la campaña anterior a la de Obama se descubrió el potencial de Internet como herramienta útil para recolectar dinero, en 2008 Obama logró usar Internet para poner en contacto a los ciudadanos, para hacerlos conversar entre ellos respecto de cómo apoyar al candidato, de sus propios temas de interés, etc.".

AS: "Si en 2004 la participación online se podía entender como enviar un email o comentar en un blog, en 2008 la definición cambió a apoyar causas en Facebook, subir un link a Twitter, etc. El concepto de participación está evolucionando en la medida que las personas adaptan la tecnología a sus intereses ciudadanos".

SK: "Los académicos están escépticos si las definiciones de participación -especialmente en el caso de Internet- miden y captan la real participación de las personas en política. Nosotros hemos observado que hay diferencias entre la participación online y offline. Hay un nuevo compromiso cívico que Internet potencia en los ciudadanos. Nosotros lo llamamos tener una voz política, como ser parte de una protesta online. Sabemos que quienes tienen un participación política tradicional -como participar en una campaña y votar- también tiene una voz política en Internet".

SK: "Hoy en día las personas están tratando de influir en las decisiones de gobierno a través de la expresión de sus posiciones políticas en Internet, y es este espacio el que le da voz política a millones de personas que antes quizás no la tenían. Por esto los gobiernos debieran construir una plataforma transparente y eficiente donde las personas puedan obtener información sobre las acciones y decisiones del gobierno. Así crean incentivos para la participación acordes con los que se ven hoy en Internet para que las personas tengan una voz política".

2. Mike Hoyt, Executive Editor, Columbia Journalism Review (CJR)

Sobre el rol de los medios durante campañas políticas
"Es necesario que el periodismo -especialmente durante las campañas políticas- actúe como fiscalizador de las ideas, promesas y programas de los candidatos. Al final la cobertura de los medios centrada sólo en el funcionamiento de las campañas y sus estrategias deriva en un periodismo soft que finalmente omite reportear y adentrarse en el impacto de las decisiones de los gobernantes en las sociedades".

Sobre el futuro del periodismo y la crisis en la industria de medios
"Que hoy en día cada uno pueda ser un periodista es maravilloso. Pero por otro lado lo que surgen son mas opiniones sobre los hechos cotidianos y públicos, es decir, opinología. Esto es lo que hace necesario la existencia de periodistas que salgan a la calle a buscar las noticias y analizar los cambios sociales. El Boston Globe denunció a los curas y sus abusos sexuales, no los blogs. Para ello se necesitan profesionales. Para eso la objetividad es importante, aunque muchos no estén de acuerdo. La objetividad valida el trabajo de los medios y sus periodistas ante sus audiencias".

Sobre la tensión entre el negocio del periodismo y el rol político y social del periodismo
"Hay una tensión con el modelo del Huffington Post. Creo que son más forma que fondo. Es interesante lo que hacen para estar al servicio de las audiencias -trackeando a los lectores y sus visitas al sitio- pero ellos se convierten en intermediarios de la información. Toman las historias de otros -quienes han gastado recursos para obtenerlas- las resumen y se las entregan a un inmenso volumen de audiencias quedándose con parte del valor de esa noticia sin pagar nada a quien la hizo. Yo sospecho un poco de ese modelo, aunque también son un espacio para que mucha gente difunda sus trabajos".

"Hoy día se compite por tiempo. Personalmente creo que siempre habrá audiencia para análisis y reporteos serios, interesantes y de calidad. Por ello siempre habrá gente dispuesta a pagar".

"Es difícil negar los efectos del negocio sobre la información. pero la falta de competencia -antes de Internet- afectó la calidad del periodismo. Todos fueron flojos en términos de opinión y análisis. Ahora la competencia es mayor y eso ha generado cambios a favor de la información y su calidad".

Sobre la formación de periodistas en universidades
"Los principales cursos en Columbia son reporteo y escritura. Ahora creamos un sitio para cubrir los barrios de Nueva York de una forma basada más en preguntas sobre el lugar y su gente que en fórmulas noticiosas. Al final promovemos que ser buen periodista es ser un buen escritor de historias, aunque los formatos sean diversos (blogs, videos, etc.). Pero también ser un buen contador de historias requiere de una capacidad analítica para comprender los cambios sociales, políticos, económicos y culturales que originan esas historias".

3. Peter Leyden, ex director del New Politics Institute, fundador de Wired Magazine, participó en la estrategia digital de Barack Obama y actualmente es director de Next Agenda.

Sobre Obama, las redes sociales y el futuro de la política
"La gracia de las redes sociales es que son herramientas netamente políticas que se adaptan a lo que siempre se ha entendido como política: la capacidad de convocar gente para discutir respecto de los asuntos públicos de la manera más diversa posible".

"Obama combinó lo mejor de la política tradicional -como el trabajo en terreno junto a organizaciones sociales- con lo mejor de la tecnología. Obama utilizó esa tecnología con el mismo espíritu de la política tradicional bien hecha, así logró convocar a un proyecto de país a través de Internet".

"El desafío hoy en día para los gobiernos es integrar la inteligencia colectiva que hay dando vueltas en Internet en los procesos de toma de decisiones políticas. ¿Cómo integrar el modelo de Wikipedia al desarrollo de políticas públicas y la discusión sobre el calentamiento global?".

4. John Walker, investigador del Political Communication Lab de Stanford University

Sobre las encuestas online y la investigación empírica de la comunicación política
"Todavía los journals académicos de comunicación y ciencia política ven con recelo la realización de encuestas online. Pero son esas encuestas las que nos permiten manipular imágenes y contenido para realizar experimentos en el campo de la comunicación política".

"Así comparamos distintos tipos de cobertura en la prensa (televisión y diarios) para ver las reacciones de la gente. Por ejemplo, a un grupo de personas les mostramos un video de una noticia con un titular informativo sobre la campaña presidencial. A otro grupo le presentamos esa misma noticia pero con un titular negativo sobre la carrera presidencial. Las reacciones son distintas por parte de la gente hacia los candidatos y hacia la cobertura de los medios. Eso es lo que los experimentos nos permiten analizar".

5. Joel Brinkley, Profesor Facultad de Comunicaciones de Stanford University (fue periodista del New York Times, Pulitzer Prize)

Sobre la opinión y el análisis en el periodismo
"Cuando la televisión pasó a ser una gran competencia para los diarios, se empezó a ver una gran cantidad de analistas en los diarios. Hoy día el análisis de noticias es descriptivo o solo opinión. Creo que en EE.UU. la industria está ajena al análisis y se centra en la opinión. La opinión de los diarios debiera estar en sus páginas editoriales, allí se ve la opinión de los medios, no en sus artículos".

Sobre el periodismo de investigación
"No creo que el periodismo de investigación salve a la industria de medios. Sus costos son altos, pero creo que es necesario que ese periodismo exista porque nadie más que los diarios pueden hacer ese trabajo. En estos momentos los diarios no están pensando en investigaciones, sino en como sobrevivir. Los diarios debieran cobrar por sus contenidos online. Ninguna industria sobrevive con el modelo de negocios actual de los diarios. Mi método favorito de cobro por contenido es el del Financial Times. Tu primero tienes un contenido gratis, después tienes que pagar si quieres más. Todo lo contrario a lo que hizo el New York Times cuando quiso cobrar por los artículos de sus columnistas".

"Nunca vas a encontrar un diario que piense que es un "agente de cambio", esos son términos académicos. Los editores piensan en la información que van a publicar y si tiene resultados positivos para la sociedad, buenísimo, pero no es su misión. La industria de medios en EE.UU. fue agresiva cuando surgieron los movimientos civiles pro libertad a raíz de Vietnam, la igualdad de derechos, Watergate, etc. Allí la gente entendió que la forma de cambiar la sociedad es sabiendo qué ocurre en ella. Por eso los diarios tomaron un rol importante en esos procesos".

Sobre el cobro de información online
"Las industrias maduras no pueden innovar y en EE.UU. no hay una industria más madura que la de los diarios. La única innovación de esta industria ha sido despedir gente y reducir costos, nada más. A mí me gustaría ver a los sitios Web cobrando por lo que ofrecen".

16/12/2009 - Cambio participación por copihues, estrellas y arcoiris

15 de Diciembre
Cambio participación por copihues, estrellas y arcoiris
Arturo Arriagada
El Mostrador

El voto de castigo a la Concertación representa las demandas ciudadanas por más instancias de participación, competencia y transparencia en los procesos políticos. Independiente de los símbolos utilizados por los candidatos presidenciales para representarla y promoverla, la participación ciudadana la hará realidad quien esté dispuesto a interpretar los distintos tipos de ciudadanía que quieren practicar las personas y genere instancias para ello.

Los problemas de participación que adolece el sistema político chileno están principalmente en sus partidos. Estas organizaciones no tienen mecanismos transparentes y competitivos para elegir a sus líderes y/o candidatos. Por lo mismo, son pocos los que participan. Las primarias de utilería de la Concertación explican la irrupción de Marco Enríquez-Ominami. En la derecha la cosa no es muy distinta. Mientras la UDI habla de renovación y cambio, su directiva representa lo contrario. La libertad que promulga la derecha en lo económico no aplica a la hora de elegir a sus candidatos presidenciales. La candidatura de Piñera en 2005 fue el mejor ejemplo de ello.

La elite política entiende y reduce la participación ciudadana solamente al voto, dejando fuera de su concepción de ciudadanos a aquellos que no votan pero sí quieren participar a través de otras instancias. Así partidos y actores políticos no tienen ningún incentivo para involucrar en sus dinámicas, por ejemplo, a comunidades que intentan transparentar la política recopilando información del desempeño de parlamentarios en el Congreso. Si no están inscritos no existen. Tampoco la elite política se interesa en develar las razones que llevan a los jóvenes -y no tan jóvenes- a no inscribirse. Para ello es fundamental crear mecanismos que incentiven a las personas a participar en estos procesos políticos. Especialmente para los millones de jóvenes que -en vez de ir a las urnas- estuvieron en Facebook este domingo.

Si bien la brecha digital fomenta las asimetrías de información en las personas, la educación desde los colegios y el fomento a la participación online en procesos políticos es clave. Así se puede pensar en integrar a quienes desconfían de la actual forma de hacer política, pero apoyan causas en Facebook. Intentar con primarias donde los chilenos voten a través de Internet sería un gran paso pro-participación y transparencia. Algo menos ambicioso -no por ello menos eficiente- es crear foros en los sitios Web de los partidos que intenten generar discusión en torno a lo que se entiende por política y las razones del desencanto. Todo ello en las salas de clases de colegios del país.

Las instituciones y la política como instancia de deliberación se tienen que adaptar a la lógica de comunicación y participación que opera en Internet. Si buscar información en Google es sencillo, no ocurre lo mismo en un sitio del gobierno. Mientras YouTube y Twitter obligan a decir lo importante de manera clara, empática y breve, el esquema de franjas presidenciales se agota en un público reducido, aquellos que son parte del padrón electoral.

Es cierto que Internet no moviliza por sí solo a las personas. Menos si los partidos políticos ponen enlaces a sitios de redes sociales cuando no existen mecanismos transparentes y competitivos para elegir a sus candidatos presidenciales. Esas son las contradicciones que llevan a las personas a seguir inmersos en Facebook en causas que reflejan sus estilos de vida. Para incentivar la participación tienen que haber relatos que convoquen, construidos en instancias y espacios de deliberación -como Internet-, partidos políticos y líderes que inviten a participar, basados en la competencia y la transparencia. Así, Internet será la herramienta que les permita diversificar el tipo de ciudadano al que quieren representar, y al mismo tiempo, el espacio donde las personas podrán elegir el o los tipos de ciudadanía que quieren ejercer.

28/9/2009 - Medios y política, como el padre gatica

28 de Septiembre de 2009
Medios y política: como el padre Gatica
Arturo Arriagada
El Mostrador

Al ser actores clave para la sustentabilidad de la democracia, tanto el sistema político como de medios de comunicación tienen que establecer mecanismos que fomenten la competencia y transparencia. Entre otros beneficios, las campañas electorales tendrían mayor utilidad y relevancia para los electores a la hora de decidir su voto.

En reciente columna publicada en este medio, José Miguel Izquierdo -asesor de Sebastián Piñera- argumenta que la publicación del informe de Transparencia Internacional (TI) refleja una falta de profesionalismo de los medios de comunicación. A su juicio, estos no pueden excusarse en un informe para "difundir una determinada línea editorial". Izquierdo considera esto como "una señal de que el sistema político y de comunicación social chileno carece de los filtros necesarios para soportar una campaña dura y cerrada".

En Chile el problema que afecta a los medios de comunicación -especialmente a la prensa escrita- no es de línea editorial ni de filtros, sino de transparencia y competencia. Si Izquierdo argumenta que los medios se escudan en un informe -en este caso de una institución prestigiosa y respetada como TI- lo mismo podría señalarse cuando esos medios difunden sin ningún filtro encuestas de opinión pública de dudosas metodologías.

Ya sea en la omisión de sus posiciones políticas al momento de cubrir una campaña, en los conflictos de interés entre sus dueños o en la escasez de indicadores y competencia propios de una industria desarrollada, los medios -al igual que el sistema político- terminan pareciéndose al padre Gatica, predican pero no practican la transparencia. Para una ciudadanía cada vez más escéptica de sus representantes, la revelación de escándalos se ha convertido en la única posibilidad de fiscalización del poder político y económico. En 20 años de democracia, la prensa en Chile ha evolucionado positivamente hacia la fiscalización del sector público, no así del privado.

Si bien los chilenos evalúan positivamente la denuncia de escándalos por parte de los medios, no ocurre lo mismo con la fiscalización del poder político. De acuerdo a la encuesta ICSO-UDP de 2008, un 69% considera a los medios como canales de información sobre los asuntos que afectan al país. Un 67% cree que aportan en la denuncia de escándalos. En tanto, sólo un 52% considera que los medios contribuyen a transparentar el trabajo de la clase política.

Ya que EE.UU. siempre se toma como referente en materia de campañas políticas y transparencia, gran parte de la valoración positiva de las audiencias a diarios exitosos como el Washington Post descansa en las limitaciones que tienen sus dueños para compartir la propiedad en otras empresas. Si en Chile ocurriera algo similar -condición que el candidato de la Coalición por el Cambio todavía no cumple como propietario de CHV- los medios podrían aspirar a una mayor fiscalización del sector público y privado.

EE.UU. también representa un ejemplo donde -muchas veces- los medios de comunicación hacen públicos sus apoyos a distintos candidatos durante las campañas electorales. Lo vimos en la campaña presidencial recién pasada en ese país donde el New York Times apoyó públicamente a Obama, mientras su competidor el New York Post hizo lo mismo con McCain.

Dado el importante rol que cumplen como canales de información entre políticos y electores, el problema actual de los medios no está en sus filtros ni en sus líneas editoriales. Para disminuir las asimetrías de información en la ciudadanía -especialmente en periodos electorales- el sistema de medios chileno -al igual que el político- requiere de mayor competencia y transparencia. La misma que debiera ser fomentada por los actuales candidatos presidenciales y sus asesores. Con ello podrán estimular la participación y credibilidad de la ciudadanía en los procesos políticos e instituciones.

18/4/2008 - Lobby, comunicación estratégica y transparencia

Hoy sucedió una situación que al común de los mortales no necesariamente le interesa, pero podrá interesarle después de este mail. A raíz de un partido de tenis que jugará Marcelo Ríos en mayo, la agencia de comunicaciones que difunde el evento envió un mail a los periodistas afirmando que las entradas para ese partido se van a regalar dependiendo del tipo de cobertura que realicen.

Si lo ponemos en simple, los medios pueden ir a cubrir el evento con entradas gratis sólo si lo promueven de buena manera. Pero ese tipo de prácticas por parte de algunas agencias de comunicación nuevamente reflotan la idea de -más que crear regulaciones- por lo menos generar un código de buenas prácticas o crear una entidad que agrupe a estas empresas. Así, las audiencias de medios de comunicación tendrán claridad que la información que consumen no depende del regalito de la agencia que promueve un evento.

Mientras se envía este mail, el proyecto de ley del lobby seguirá sin ver la luz. Si bien no abarca la relación entre agencias y medios de comunicación, tampoco fomenta la transparencia en esta área. Hasta ahora se encuentra sin mejoras para regular situaciones bastante más importantes que la cobertura de un partido de tenis.

Arturo Arriagada I.

11/4/2008 - Hechos, no palabras

Los importantes acuerdos políticos e iniciativas legales impulsados por los últimos gobiernos de la Concertación para transparentar el actuar de los organismos públicos, se ven opacados cuando se implementan a medias. Aunque el eslogan de Lagos y Bachelet en materia de transparencia ha sido el “caiga quien caiga”, cuesta entender la lentitud del aparato estatal para implementar mejoras en un ámbito tan sensible para la calidad de la democracia.

Arturo Arriagada I.

30/11/2007 - ¿Transparencia parlamentaria?

Esta semana ha habido una gran discusión en los medios respecto al rechazo en el Senado de un proyecto de ley que obligaba a los honorables a rendir cuenta pública de su gestión. Frente a esto,  algunos miembros del Congreso -como el Presidente de la Cámara de Diputados, Patricio Walker- no encontraron nada mejor que salir a defender al gremio utilizando los datos del IV Barómetro de Acceso a la Información (BAI), estudio donde los periodistas evaluaron positivamente a diputados y senadores respecto a su "disposición" para entregar información. No porque los periodistas consideren que los legisladores siempre tienen ganas de conversar con ellos, se estarán potenciando las confianzas entre autoridades y electores. Esta columna fue publicada ayer en el CIPER (Centro de Investigación e Información Periodística, www.ciperchile.cl

Arturo Arriagada I.

19/11/2007 - Poder ciudadano

La semana pasada en el Senado no se aprobó un proyecto de ley que establecía la obligación de los parlamentarios de rendir cuenta pública anual de su gestión. Los medios no le dieron mayor cobertura el tema. Mientras los honorables se preocupan de dar $1.000 al Transantiago porque es poco eficiente el sistema, olvidan hacer públicas sus acciones y mecanismos de rendiciones de cuentas. ¿Alguien sabe qué hace un senador por su región? ¿A cuántas reuniones asiste? ¿Cuántos recursos gasta en el ejercicio de su trabajo? Sólo algunos de ellos sube esta información a su sitios web personales. En columna publicada el viernes pasado en Qué Pasa - que escribimos con Juan Pablo Olmedo (Presidente de Fundación Pro Acceso) - analizamos los beneficios que trae para el sistema democrático en Chile la promulgación de una Ley de Acceso a Información Pública.

Arturo Arriagada I.

5/11/2007 - Dar para recibir

En estos días se discute en el Congreso la Ley de Acceso a Información Pública (LAIP). ¿Qué signfica esto? Que por fin existirá una regulación que permitirá que cualquier ciudadano pida, por ejemplo, en su municipio respectivo, datos sobre el plan regulador o el gasto de los recursos municipales. Si otro ciudadano quiere saber cómo y en qué se están invirtiendo los recursos públicos en los hospitales del país, también lo sabrá gracias a esta ley. El Gobierno tiene que difundir la LAIP entre los chilenos. El mayor desafío que tiene hoy la Concertación, es generar mejores mecanismos de transparencia en los organismos públicos. La LAIP es un gran paso, pero insuficiente si se cae en vicios como el cuoteo político y la burocracia en la entrega y calidad de la información pública. Para dar, hay que recibir. Si quieren votos, den la información necesaria para que los ciudadanos decidan con todas las cartas sobre la mesa.

Arturo Arriagada I. 

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